viernes, 6 de marzo de 2020

Padre José Cuesta sdb




Al cumplirse en marzo cuatro años de su fallecimiento, publicamos a modo de recuerdo y homenaje, una selección  de lo que se ha dicho y escrito sobre él.



Además del título de Maestro Normal Nacional y los itinerarios de estudios filosóficos y teológicos, fue profesor de Latín y Griego, y de Filosofía y Letras. En los años transcurridos en Tucumán, aprovechó para hacer la carrera de Psicólogo con Orientación Clínica, en la Universidad Nacional de Tucumán. De allí egresó en octubre de 1977. Su promedio  lo hizo graduarse “magna cum laude”.

El P. Cuesta poseía hábitos muy desarrollados de orden y concentración, lo que sumado a una natural curiosidad, lo conducía a informarse sobre los más diversos campos. Era una persona abierta a la cultura, a la vez que deseoso de dominar sólidamente todo lo que hacía a su vocación salesiana y específicamente al ministerio sacerdotal.

Gustaba de compartir todo el material  espiritualmente formativo. Así, enviaba textos a quienes integraban el Apostolado de la Oración y la Pastoral de la Salud, de la parroquia en La Paz, su tierra natal. En Mendoza difundió la Escuela para Padres. También difundía, de modo prolijo y constante, las enseñanzas de los Papas, bajo lo que él denominó, en la Parroquia María Auxiliadora,  Cátedra Juan Pablo Magno, para trasmitir la doctrina social de la Iglesia.

Podemos resumir las cualidades que lo definieron:

1) Defensa y difusión de la fe: se destacó por la intensa tarea de comunicar y enseñar el Magisterio.  Se hicieron célebres sus boletines con la transcripción del Ángelus semanal, y los principales documentos pontificios. Para ello, utilizaba sus conocimientos informáticos para diseñar en su computadora los boletines, que luego hacía imprimir y repartía profusamente.

2) Sacerdote: fiel a su ministerio, estuvo siempre disponible para recibir las confesiones, visitar a los enfermos, asesorar a quienes lo consultaban.

3) Participación en actividades temporales: su inquietud por estudiar lo llevó a lograr conocimientos de Enología, al punto de conducir la escuela respectiva en su provincia natal, Mendoza; a mantenerse informado sobre los acontecimientos nacionales y mundiales; a comprar películas y libros que luego comentaba.



En el camino de la vida

El P. Cuesta vivió intensamente la época del entusiasmo, en la que prevalece la acción, marcada por un fuerte protagonismo y con el logro de muchos resultados, desplegando numerosas cualidades.
Con el paso de los años, el conocedor de tantos temas, de a poco fue dejando más espacio al silencio y a la oración; y ante la dura prueba de una enfermedad que asomó repentina y  abrupta, no lo vimos rebelarse, sino por el contrario, aceptar con docilidad el límite, el dolor. La vida toda del P. José, en esos últimos meses, se concentró en la Misa que ofrecía con humildad.

Cuando ya no podía recibir visitas,  le pidió a su médico que nos hiciera llegar el mensaje de concretar su proyecto de impulsar una asociación para la difusión del pesebrismo, un medio de propagar la fe a la que consagró su vida.

Don José, que su ejemplo nos sirva de guía.

domingo, 23 de febrero de 2020

Sí a las mujeres, sí a la vida



el mensaje que quiere dar la Iglesia

Jorge Eduardo Scheinig

Arzobispo de Mercedes-Luján

La Nación, 23 de febrero de 2020 

Lo que a los cristianos nos hace verosímiles y creíbles es: la coherencia de vida personal, es decir, que lo que creemos, decimos y hacemos sea una misma realidad, y las obras de caridad de las comunidades eclesiales. Y cuando esas acciones y obras son un servicio de amor concreto a personas necesitadas, ellas se transforman en un valioso signo del amor de Dios.

Cuando decimos: "Sí a las mujeres. Sí a la vida", estamos tratando de contribuir a la construcción de un mundo más humano y más fraterno.
Nuestra patria tiene futuro si nos animamos a ser creativos, audaces y valientes cuidando toda vida, absolutamente toda vida, sin descartar a nadie, decididamente a nadie.

Tenemos futuro si todos y juntos, como ciudadanos de una misma Nación, cuidamos a la Casa Común y a sus habitantes más frágiles, pequeños y pobres.
Si nos dejamos tentar por destruir la vida, especialmente la vida indefensa y vulnerable, el mundo que estamos construyendo tiene un presente y un futuro inciertos, de más enfrentamiento, de más oscuridad.
Nosotros creemos que cuidar la vida de toda persona, especialmente hoy de las mujeres, de los niños más pequeños, de las niñas y niños por nacer, lejos de ser atrasado o viejo, es lo que le da perspectiva y futuro al mundo.

Estamos seguros de que podemos aunar fuerzas políticas, sociales, entre las iglesias, entre las diversas organizaciones y entre las personas de buena voluntad, para acompañar a los más indefensos, a los que tienen muy pocas oportunidades o directamente no las tienen.
Podemos ser capaces de generar leyes, estructuras, espacios, organismos, nacionales, provinciales y municipales, que resueltamente cuiden la vida y no descarten a nadie.

En ese sentido, en la Basílica de Luján nos proponemos dar una pequeña mano. Este año estaremos inaugurando la Casa de la Mujer, de María de Luján, un espacio para mujeres en situación de vulnerabilidad. Es una obra más de las tantas que tiene la Iglesia en toda la geografía territorial y humana de nuestra bendita Nación.
Les agradezco de corazón a las hermanas de San Antonio de Padua. Congregación nacida en nuestra Arquidiócesis de Mercedes-Luján. Ellas, junto a otras muchas personas, estarán al servicio de la Casa de la Mujer.



sábado, 22 de febrero de 2020

La batalla de Alemania



Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Católicos on line, febrero 2020

Una semana después de la publicación de la exhortación apostólica “Querida Amazonía”, todavía se escuchan las reacciones que ha provocado. Para los que daban por hecho que el Papa aprobaría los curas casados y, quizá, algún atisbo de aprobación del sacerdocio femenino, la decepción ha sido enorme. El propio Pontífice declaró a un grupo de obispos norteamericanos que le habían llamado cobarde.

Dentro de este grupo, los hay que se aferran al hecho de que el Papa no haya prohibido explícitamente el sacerdocio de los casados y dicen que el tema está abierto; tienen razón, el tema sigue abierto porque no es un dogma de fe y todo lo que no sea dogma de fe siempre está abierto, pero las posibilidades de que eso se apruebe son ahora mucho menores que antes, cuando el Santo Padre debía actuar bajo la presión de una petición, aprobada por más de dos tercios de los participantes en el Sínodo. Dentro de este grupo, también los hay que dicen que al recomendar el Papa que se aplique el documento sinodal, está dando permiso para que se ordene a casados; esta duda es fácil de resolver, basta con que un obispo amazónico lo haga y a ver qué pasa.

En el otro sector también hay de todo. Algunos son irreductibles y son incapaces de ver nada bueno en lo que haga el Papa Francisco; esta semana, por ejemplo, un franciscano de María había sido invitado a participar en un grupo de oración, en Argentina, y fue expulsado de él por aplaudir al Papa por no haber aprobado ni el sacerdocio de los casados ni el sacerdocio femenino; y no porque los miembros de ese grupo estuvieran a favor de ambas cosas, sino porque eran “sede vacantistas” y consideran al Papa como un hereje usurpador que está equivocado en todo lo que haga o diga.

Dentro del sector de los que han sido críticos con algunas de las acciones, ambigüedades o permisiones del Papa, han aumentado los que le apoyan y han visto en “Querida Amazonía” un gesto valiente y de auténtico magisterio. El aprecio por el Pontífice en este sector ha aumentado al saberse que ha escrito, de su puño y letra y en español, una felicitación al cardenal Müller por su libro “El Papa, misión y deber” y por el artículo publicado tras la exhortación apostólica; en esa carta, el Santo Padre le da las gracias a Müller y le dice que ambas cosas le han gustado.

Creo que es importante ver las cosas con un poco de perspectiva. Desde hace mucho vengo diciendo que el gran reto de la Iglesia, desde hace cincuenta años o más, es la tentación de adaptarse al mundo. Benedicto XVI lo diagnosticó hablando no sólo de la hermenéutica de ruptura con la que muchísimos en la Iglesia estaban leyendo el Concilio Vaticano II, sino también de las consecuencias: el abandono de la fe verdadera para someternos a la dictadura del relativismo. Esta lucha está llegando a su fin, porque ahora ya está a la vista lo que había oculto en el interior de los corazones, como profetizó el anciano Simeón. El episodio final es el Sínodo de Alemania y sus pretensiones de adaptar dogma y moral a las exigencias del mundo. El Papa Francisco sabía todo esto y era consciente de que, si cedía en lo de los curas casados para la Amazonía, lo de Alemania iba a ser imparable. Todos debemos hacernos conscientes, como él, de la gravedad del momento. Por eso pedí la semana pasada y pido de nuevo -aun a costa de que me sigan insultando los que ven al Papa como el anticristo- que apoyemos al Santo Padre. Él ha tendido la mano a Müller, con el que ha tenido tantas diferencias, con un gesto muy significativo. No le dejemos con la mano extendida. El problema está en Alemania y todos debemos estar unidos para hacer frente a ese problema. Lo otro, que es mucho, se arreglará después, porque tiene arreglo. Recemos por el Papa.

Los maestros de escuelas católicas



deben vivir conforme a la doctrina de la Iglesia

(CNA/InfoCatólica) 22-2-20

Después de que los estudiantes de una escuela secundaria católica en el estado de Washington organizaron protestas en apoyo de dos maestros que renunciaron voluntariamente a sus puestos de trabajo para casarse civilmente con sus parejas del mismo sexo, el arzobispo de Seattle ha advertido que los maestros en las escuelas católicas deben vivir conforme a la doctrina católica.

«Los pastores y los líderes de la iglesia deben ser claros acerca de las enseñanzas de la iglesia, al mismo tiempo que deben abstenerse de emitir juicios, teniendo en cuenta la complejidad de las situaciones vividas de las personas. Siempre estamos llamados a la compasión mientras viajamos con nuestra gente. El objetivo final de caminar juntos en la fe es ayudar a las personas a aceptar la plenitud del mensaje del Evangelio e integrar la fe más profundamente en sus vidas», dijo Mons. Paul Etiennem, arzobispo de Seattle, en un comunicado el 19 de febrero.

«Quienes enseñan en nuestras escuelas deben mantener nuestra enseñanza en el aula y modelarla en sus vidas personales. Reconocemos y apoyamos el derecho de cada individuo a tomar decisiones. También entendemos que algunas opciones tienen consecuencias particulares para quienes representan a la iglesia de manera oficial», agregó el arzobispo.

El comunicado llegó después de que Michelle Beattie y Paul Danforth, hasta ahora profesores del Kennedy Catholic High School en Burien, Washington, renunciaran voluntariamente la semana pasada, según los responsables de la escuela, aunque los maestros han contratado los servicios de un abogado. No han emprendido acciones legales contra la escuela y aún no se han pronunciado públicamente, pero su abogado dijo que los maestros esperaban que la Archidiócesis de Seattle les despidiera de sus puestos de trabajo.

La escuela hizo público otro comunicado la semana pasada en la que elogiaba a los maestros como «altamente capacitados, dotados y calificados que han servido a nuestra comunidad con dedicación y humildad. Sus estudiantes y toda la comunidad sentirán profundamente su pérdida. Estamos agradecidos a Paul y Michelle por sus años de servicio».
Algunos estudiantes de la escuela secundaria organizaron una sentada y una huelga el 18 de febrero en apoyo de los maestros. Los estudiantes, así como los padres y ex alumnos de la escuela, también organizaron una protesta frente al arzobispado de Seattle.

Michael Prato, presidente de Kennedy Catholic, dijo en otro comunicado que los dos maestros se le acercaron en noviembre de 2019 para compartir su deseo de casarse civilmente con sus parejas del mismo sexo.
Los maestros habían firmado voluntariamente un acuerdo para «vivir y profesar la fe católica de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia», dijo Prato. A la luz del acuerdo que firmaron, ambos decidieron renunciar.

«Contraté a estos maestros y me preocupo mucho por ellos. Todavía lo hago. Quería asegurarme de que se sintieran apoyados, por lo que discutimos varias opciones, incluida la posibilidad de terminar el año escolar» añadió Prato.
Además indicó que les dio a los maestros la opción de seleccionar la fecha en que querían renunciar, y ambos respondieron que deseaban renunciar antes de las vacaciones de invierno en febrero. Igualmente aseguró que elaboraron un plan de transición y un paquete financiero para los maestros.

En los Estados Unidos, varias escuelas y diócesis católicas han enfrentado demandas judiciales de empleados que han sido despedidos después de contraer matrimonios civiles entre personas del mismo sexo en violación de la política diocesana o escolar.

jueves, 13 de febrero de 2020

Querida Amazonía



exhortación apostólica postsinodal: ni curas casados, ni diaconisas

 (InfoCatólica, 12-2-20

La Santa Sede ha publicado la exhortación apostólica postsinodal, «Querida Amazonia», firmada por el Papa Francisco el pasado 2 de febrero y en la que 111 puntos son distribuidos en cuatro capítulos a los que el Papa se refiere como «sueños».
El Santo Padre reconoce que no desarrolla todas los aspectos planteados en el «Documento final» del Sínodo para la Amazonia desarrollado en Roma entre el 6 y el 27 de octubre de 2019.

Francisco en su discurso de clausura manifestó que:

En la Exhortación Postsinodal que, no es obligatorio que el Papa lo haga, lo más probable…, no, perdón, lo más fácil sería: ‘Bueno, acá está el documento, vean ustedes’. De todas maneras, una palabra del Papa de lo que ha vivido en el Sínodo puede hacer bien. Yo quisiera hacerla antes de fin de año de tal manera que no pase mucho tiempo. Todo depende del tiempo que tenga para pensar.

El Papa alaba el documento final aprobado por el Sínodo, e invita a leerlo íntegramente, pero no lo cita en la exhortación:

No pretendo ni reemplazarlo ni repetirlo. Sólo deseo aportar un breve marco de reflexión que encarne en la realidad amazónica una síntesis de algunas grandes preocupaciones que ya expresé en mis documentos anteriores y que ayude y oriente a una armoniosa, creativa y fructífera recepción de todo el camino sinodal.

Ni ‘viri probati’…
Una de las cuestiones que más polémicas causó fue el párrafo 111 del documento final, el que más desaprobaciones obtuvo, y que pedía, entre otras cosas, «ordenar sacerdotes a hombres idóneos y reconocidos de la comunidad, que tengan un diaconado permanente fecundo»

Una polémica que se avivó con la publicación del libro del Cardenal Sarah que incluye un texto del Papa emérito Benedicto XVI en el que se abordaba el asunto y del que sólo en el futuro se conocerá la influencia que ha tenido en la redacción final de la exhortación que por otro lado es coherente con los pronunciamientos del Papa Francisco en el pasado.

Al respecto, el Santo Padre dice:

87. El modo de configurar la vida y el ejercicio del ministerio de los sacerdotes no es monolítico, y adquiere diversos matices en distintos lugares de la tierra. Por eso es importante determinar qué es lo más específico del sacerdote, aquello que no puede ser delegado. La respuesta está en el sacramento del Orden sagrado, que lo configura con Cristo sacerdote. Y la primera conclusión es que ese carácter exclusivo recibido en el Orden, lo capacita sólo a él para presidir la Eucaristía. Esa es su función específica, principal e indelegable. Algunos piensan que lo que distingue al sacerdote es el poder, el hecho de ser la máxima autoridad de la comunidad. Pero san Juan Pablo II explicó que aunque el sacerdocio se considere «jerárquico», esta función no tiene el valor de estar por encima del resto, sino que «está ordenada totalmente a la santidad de los miembros del Cuerpo místico de Cristo». Cuando se afirma que el sacerdote es signo de «Cristo cabeza», el sentido principal es que Cristo es la fuente de la gracia: Él es cabeza de la Iglesia «porque tiene el poder de hacer correr la gracia por todos los miembros de la Iglesia».

88. El sacerdote es signo de esa Cabeza que derrama la gracia ante todo cuando celebra la Eucaristía, fuente y culmen de toda la vida cristiana. Esa es su gran potestad, que sólo puede ser recibida en el sacramento del Orden sacerdotal. Por eso únicamente él puede decir: «Esto es mi cuerpo». Hay otras palabras que sólo él puede pronunciar: «Yo te absuelvo de tus pecados». Porque el perdón sacramental está al servicio de una celebración eucarística digna. En estos dos sacramentos está el corazón de su identidad exclusiva.

89. En las circunstancias específicas de la Amazonia, de manera especial en sus selvas y lugares más remotos, hay que encontrar un modo de asegurar ese ministerio sacerdotal. Los laicos podrán anunciar la Palabra, enseñar, organizar sus comunidades, celebrar algunos sacramentos, buscar distintos cauces para la piedad popular y desarrollar la multitud de dones que el Espíritu derrama en ellos. Pero necesitan la celebración de la Eucaristía porque ella «hace la Iglesia», y llegamos a decir que «no se edifica ninguna comunidad cristiana si esta no tiene su raíz y centro en la celebración de la sagrada Eucaristía». Si de verdad creemos que esto es así, es urgente evitar que los pueblos amazónicos estén privados de ese alimento de vida nueva y del sacramento del perdón.

90. Esta acuciante necesidad me lleva a exhortar a todos los Obispos, en especial a los de América Latina, no sólo a promover la oración por las vocaciones sacerdotales, sino también a ser más generosos, orientando a los que muestran vocación misionera para que opten por la Amazonia. Al mismo tiempo conviene revisar a fondo la estructura y el contenido tanto de la formación inicial como de la formación permanente de los presbíteros, para que adquieran las actitudes y capacidades que requiere el diálogo con las culturas amazónicas. Esta formación debe ser eminentemente pastoral y favorecer el desarrollo de la misericordia sacerdotal.

Párrafos que no sólo obvian la cuestión del celibato, también y específicamente salen al paso de interpretaciones no católicas respecto al sacerdocio ministerial y al sacerdocio común de los fieles. La propuesta del Papa para que los fieles puedan acceder a la Eucaristía y la Confesión es «exhortar a todos los Obispos, en especial a los de América Latina, no sólo a promover la oración por las vocaciones sacerdotales, sino también a ser más generosos, orientando a los que muestran vocación misionera para que opten por la Amazonia».

Incluso el Papa Francisco pone de manifiesto que "llama la atención que en algunos países de la cuenca amazónica hay más misioneros para Europa o para Estados Unidos que para auxiliar a los propios Vicariatos de la Amazonia".

…, ni diaconisas
El Papa Francisco también quiere volver a incidir en el reduccionismo que supone que creer que a las mujeres se les otorgaría un mayor estatus y participación en la Iglesia solo si fueran admitidas en las Ordenes Sagradas, en los puntos 100 y 103

100. Esto nos invita a expandir la mirada para evitar reducir nuestra comprensión de la Iglesia a estructuras funcionales. Ese reduccionismo nos llevaría a pensar que se otorgaría a las mujeres un status y una participación mayor en la Iglesia sólo si se les diera acceso al Orden sagrado. Pero esta mirada en realidad limitaría las perspectivas, nos orientaría a clericalizar a las mujeres, disminuiría el gran valor de lo que ellas ya han dado y provocaría sutilmente un empobrecimiento de su aporte indispensable.

103. En una Iglesia sinodal las mujeres, que de hecho desempeñan un papel central en las comunidades amazónicas, deberían poder acceder a funciones e incluso a servicios eclesiales que no requieren el Orden sagrado y permitan expresar mejor su lugar propio. Cabe recordar que estos servicios implican una estabilidad, un reconocimiento público y el envío por parte del obispo. Esto da lugar también a que las mujeres tengan una incidencia real y efectiva en la organización, en las decisiones más importantes y en la guía de las comunidades, pero sin dejar de hacerlo con el estilo propio de su impronta femenina.

El sueño social: Que la Iglesia esté al lado de los oprimidos
El primer capítulo de Querida Amazonia se centra en el «Sueño social» (8). Destaca que «un verdadero planteo ecológico» es también un «planteo social» y, si bien aprecia el «buen vivir» de los indígenas, advierte contra el «conservacionismo» que solo se preocupa por el medioambiente. Hhabla de «injusticia y crimen» (9-14). Recuerda que Benedicto XVI ya había denunciado «la devastación ambiental de la Amazonia». Los pueblos originarios, advierte, sufren el «sometimiento» tanto de los poderes locales como de los externos. Para el Papa las operaciones económicas que alimentan la devastación, los asesinatos, la corrupción, merecen el nombre de «injusticia y crimen». Y con Juan Pablo II reitera que la globalización no debe convertirse en un nuevo colonialismo.

Que los pobres sean escuchados sobre el futuro de la Amazonia
Ante tal injusticia, el Pontífice pide «indignarse y pedir perdón» (15-19). Para Francisco son necesarias «redes de solidaridad y desarrollo» y llama al compromiso de todos, incluyendo a los líderes políticos. A partir de aquí, el Papa se detiene en el tema del «sentido comunitario» (20-22). Recuerda que para los pueblos amazónicos las relaciones humanas «están impregnadas por la naturaleza circundante». Por esta razón, escribe, viven como un verdadero «desarraigo» cuando son «obligados a emigrar a la ciudad». La última parte del primer capítulo está dedicada a las «Instituciones dañadas» (23-25) y al «Diálogo social» (26-27). El Papa denuncia el mal de la corrupción que envenena al Estado y sus instituciones. Y espera que la Amazonia se convierta en «un lugar de diálogo social», en primer lugar, «con los últimos». La de los pobres, advierte, ha de ser «la voz más potente» en la Amazonia.

El sueño cultural: cuidar el poliedro amazónico
El segundo capítulo está dedicado al «Sueño cultural». Francisco inmediatamente deja claro que «promover la Amazonia» no significa «colonizarla culturalmente» (28). Así, utiliza una imagen que le es muy querida: «el poliedro amazónico» (29-32). Es necesario luchar contra la «colonización postmoderna». Para Francisco es urgente «cuidar las raíces» (33-35). Citando a Laudato si’ y Christus vivit, subraya que la «visión consumista del ser humano» tiende a «homogeneizar las culturas» y esto repercute especialmente en los jóvenes. A ellos, el Papa les pide «hacerse cargo de las raíces», que «recuperen la memoria dañada».

No a un indigenismo cerrado, sino a un encuentro intercultural
La Exhortación se centra entonces en el «encuentro intercultural» (36-38). Incluso las «culturas supuestamente más evolucionadas», observa, pueden aprender de los pueblos que «desarrollaron un tesoro cultural estando enlazadas con la naturaleza». La diversidad, por lo tanto, no es «una frontera», sino «un puente», y dice no a un «indigenismo completamente cerrado». La última parte del capítulo II está dedicada al tema «culturas amenazadas, pueblos en riesgo» (39-40). En cualquier proyecto para la Amazonia, es su recomendación, «hace falta incorporar la perspectiva de los derechos de los pueblos». Estos, añade, difícilmente podrán «quedar indemnes» si el entorno en el que nacieron y se desarrollaron «se daña».

El sueño ecológico: Unir el cuidado del ambiente y el de las personas
El tercer capítulo, «Un Sueño Ecológico», es el que se relaciona más inmediatamente con la Encíclica Laudato si’. En la introducción (41-42) se destaca que en la Amazonia existe una estrecha relación del ser humano con la naturaleza. El cuidado de nuestros hermanos como el Señor nos cuida, reitera, «es la primera ecología que necesitamos». El cuidado del medioambiente y el cuidado de los pobres son «inseparables». Francisco, entonces, vuelca su atención al «sueño hecho de agua» (43-46). Cita a Pablo Neruda y a otros poetas locales sobre la fuerza y la belleza del río Amazonas. Con sus poemas, escribe, «nos ayudan a liberarnos del paradigma tecnocrático y consumista que destroza la naturaleza».

Escuchar el grito del Amazonas, que el desarrollo sea sostenible
Para el Papa, es urgente escuchar «el grito de la Amazonia» (47-52). Recuerda que el equilibrio planetario depende de su salud. Hay, escribe, fuertes intereses no solo locales, sino también internacionales. La solución, por lo tanto, no es la «internacionalización» de la Amazonia, sino que debe crecer «la responsabilidad de los gobiernos nacionales». El desarrollo sostenible, continúa, requiere que los habitantes estén siempre informados sobre los proyectos que les conciernen y espera la creación de «un sistema normativo» con «límites infranqueables». Así, invita a la «Profecía de la contemplación» (53-57). Escuchando a los pueblos originarios, subraya, podemos amar a la Amazonia «y no solo utilizarla»; podemos encontrar en ella «un lugar teológico, un espacio donde Dios mismo se muestra y convoca a sus hijos». La última parte del capítulo III se centra en la «Educación y los hábitos ecológicos» (58-60). El Papa señala que la ecología no es una cuestión técnica, sino que siempre incluye «un aspecto educativo».

El sueño eclesial: Desarrollar una Iglesia con rostro amazónico
El último capítulo, el más contundente, está dedicado «más directamente» a los pastores y fieles católicos y se centra en el «Sueño eclesial». El Papa invita a «desarrollar una Iglesia con rostro amazónico» a través de un «gran anuncio misionero» (61), un «anuncio indispensable en la Amazonia» (62-65). Para el Papa no basta con llevar un «mensaje social». Estos pueblos tienen «derecho al anuncio del Evangelio», de lo contrario «cada estructura eclesial se convertirá» en una ONG. Una parte sustancial se dedica entonces a la inculturación. Retomando la Gaudium et Spes, habla de la «inculturación» (66-69) como un proceso que lleva «a la plenitud a la luz del Evangelio» lo bueno que existe en las culturas amazónicas.

Una renovada inculturación del Evangelio en la Amazonia
El Papa mira más profundamente, señalando los «Caminos de inculturación en la Amazonia» (70-74). Los valores presentes en las comunidades originarias, escribe, deben ser «recogidos en la evangelización». Y en los dos párrafos siguientes se centra en la «inculturación social y espiritual» (75-76). El Papa señala que, dada la pobreza de tantos habitantes de la Amazonia, la inculturación debe tener un «perfume marcadamente social». Al mismo tiempo, sin embargo, la dimensión social debe integrarse con la dimensión «espiritual».

Sacramentos accesibles a todos, especialmente a los pobres
La Exhortación indica entonces los «puntos de partida para una santidad amazónica» (77-80) que no deben copiar «modelos de otros lugares». Destaca que «es posible recoger de alguna manera un símbolo indígena sin calificarlo necesariamente de idolatría». Se puede valorar, añade, un mito «cargado de sentido espiritual» sin considerarlo necesariamente «un error pagano». Lo mismo se aplica a algunas fiestas religiosas que, aunque requieren un «proceso de purificación», «contienen un significado sagrado».

Otro pasaje significativo de Querida Amazonia es sobre la inculturación de la liturgia (81-84). El Pontífice constata que el Concilio Vaticano II había pedido un esfuerzo de «inculturación de la liturgia en los pueblos indígenas». También recuerda, en una nota al texto, que en el Sínodo «surgió la propuesta de elaborar un rito amazónico». Los sacramentos, exhorta, «deben ser accesibles, sobre todo para los pobres». La Iglesia, enfatiza recordando a Amoris laetitia, no puede convertirse en una «aduana».

miércoles, 29 de enero de 2020

El partido político de una secta



alcanza el segundo puesto en las elecciones de Perú

Infocatólica, Secretaría RIES, el 29.01.20


El Frepap (Frente Popular Agrícola del Perú) vuelve a la escena política en Perú, donde el pasado 26 de enero se han celebrado unas Elecciones parlamentarias extraordinarias (llamadas “congresales”). Según informa Paolo Benza en El Comercio, el partido del pescado (por su logotipo) tendrá nuevamente representación parlamentaria después de dos décadas de repliegue a gobiernos subnacionales.

El recuento de votos aún no ha concluido en el momento de publicar esta noticia en InfoRIES. Al hacerse por departamentos, los datos son fragmentarios. Las informaciones periodísticas sitúan al Frepap entre el segundo y el cuarto puesto. Sería segundo en número de votos, según el diario español El País, pero descendería su lugar en número de congresistas. En Lima y el extranjero, por ejemplo, el partido ha quedado en tercer lugar, pero en Lima provincias es el primero.

Según El Comercio, su votación ha sorprendido tanto que el mismo día de las elecciones la fujimorista Martha Chávez les mandó un guiño asegurando que “se parecen mucho” a su partido. Sin embargo, el personero legal del Frepap, Wilfredo Tenorio, se deslindó de Fuerza Popular, en entrevista con el portal Ojo Público, y dijo que esta afirmación era “temeraria”.

La ideología sobre la que está fundada el Frepap –organización de corte religioso y mesiánico andino– conjuga elementos del cristianismo y del cooperativismo incaico, según el antropólogo Juan Ossio. Pero el corazón de su doctrina está en el culto a la imagen del fallecido líder Ezequiel Ataucusi Gamonal, fundador de la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU).

20 años de retiro
El Frepap ha estado dos décadas fuera de la escena política parlamentaria. Tras la muerte de su mesías fundador Ezequiel Ataucusi, en junio del 2000, y la instauración de la valla electoral como requisito para ingresar en el Congreso, el Frepap sólo pudo ganar alcaldías distritales en el interior del país. Los éxitos electorales parlamentarios quedaron en el recuerdo de los años noventa.

Años en los que, bajo el liderazgo de Ataucusi, el Frepap logró capitalizar su arrastre político con cinco representantes. Alcanzó dos asientos en la Asamblea Constituyente de 1992, uno en el Congreso de 1995 y dos en el que se instaló en el 2000, pero duró sólo un año. En todos esos casos, el partido se benefició de la ausencia de la valla electoral, que empezó a aplicarse en 2006.

En el año 2000, por ejemplo, alcanzó representación con sólo el 2,18 % de los votos válidos. Esta elección se realizó pocos días antes de la muerte de Ataucusi. Pero al año siguiente, tras la renuncia del ex presidente Alberto Fujimori, no pudo repetir el plato: sacó solo 1,66 % y no logró diputados. En 2006, cayó todavía más, a 0,79 %. En las últimas dos elecciones –2011 y 2016– no participó.

Durante esa época, el Frepap se convirtió en un partido subnacional. En las elecciones municipales de 2002, obtuvo dos alcaldías distritales y una provincial en Loreto; en 2006 repitió las cifras, pero en Apurímac y Huánuco. Ese año, logró colocar a Livanov Valencia al frente de la municipalidad de Challhuahuacho, el distrito vecino del proyecto minero Las Bambas. A Valencia le tocó manejar el hoy extinto fideicomiso social de la mina.

En los últimos años
Pero a partir de ahí, el Frepap desapareció incluso del escenario municipal: no participó de las elecciones subnacionales de 2010 ni 2014. Volvió renovado en 2018, año en el que obtuvo cuatro distritales y una provincial, en Huánuco, Loreto y Madre de Dios.

“Donde hay un gran número de militantes israelitas es en la selva y la ceja de selva. En la costa, en algunas ciudades como Lima también hay una buena cantidad. Y también en la sierra sur, allí hay muchísimos”, detalla el antropólogo y ex ministro de Cultura Juan Ossio, quien ha estudiado a los israelitas durante más de tres décadas.

Pero pese a que su presencia es fuerte en zonas aisladas, como el Vraem (Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro), y aunque las laderas de los cerros en las carreteras de casi todo el país tienen siempre una pinta con el logo del ‘pescadito’, el partido no logró crecer en términos electorales desde la muerte de su líder fundador. Hasta la elección de hoy.

Un partido para el fin del mundo
El ideario de los israelitas es la conjunción de dos mundos estancados en el tiempo: su peculiar visión del cristianismo y el incanato. No es posible entender al Frepap separado del movimiento religioso, explica Ossio. Ambos fueron fundados por Ataucusi: uno en los años 60, con el soporte institucional de la Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal (AEMINPU), y el otro en los 80, bajo el ya conocido logo del pescadito.

“El partido lo creó Ezequiel Ataucusi con la consigna de salvar a la población del fin del mundo. Ellos establecieron que hubo dos cataclismos y que se venía el tercero, y ya estábamos viviendo sus síntomas. La idea era aglutinar a la gente y salvarla de la hecatombe que iba a venir”, explica Ossio.

La figura de Ataucusi Gamonal es la que aún cohesiona al movimiento, en medio de peleas intestinas y escisiones políticas. Siempre que los israelitas se reúnen, así sea en los cuarteles de las facciones disidentes, cuelgan en la pared un cuadro con la imagen de su profeta más importante. “Lo que los cohesiona es la imagen de Ataucusi. Él es la figura epónima del movimiento”, dice Ossio.

El antropólogo explica que detrás de este culto ferviente al líder fundador está lo que él llama el “mesianismo andino”, una característica común en las sociedades del ande peruano que se puede rastrear hasta los levantamientos de líderes como Túpac Amaru. Es también, según explicó en una entrevista al portal Ojo Público, una de las razones por las que el crecimiento de Ataucusi se interpuso en el camino del de Sendero Luminoso.

“Era gente que buscaba adherirse a verdades que le permitieran superar su sentimiento de crisis. Y la alternativa estaba entre un movimiento que les ofrecía la posibilidad de ser los dueños de la riqueza quitándosela a los propietarios […]; o encontrar el orden a través de un profeta que les ofrecía llegar a la tierra prometida siempre y cuando aceptaran las reglas de su religión. Si no hubiese existido esta vertiente pacífica, digamos que los senderistas hubiesen campeonado”, explicó a Ojo Público.

Hombres y mujeres en la secta
Pero no es el mesianismo la única característica del movimiento israelita. En la conjunción de una interpretación literal de la Biblia y la utilización de métodos de organización social de los incas, el Frepap exhibe rasgos ideológicos interesantes. Por ejemplo, se trata de un movimiento conservador en términos sociales, que se podría oponer a políticas que incluyan el enfoque de género, pero que ha dado una participación importante a las mujeres en sus listas. La cabeza de lista de Lima es mujer: Raymunda Quincha.

“De acuerdo a su religión, están totalmente en contra de temas como el enfoque de género. En esa materia, ellos piensan que las mujeres son inferiores a los hombres, que el rol social de las mujeres es el de servir a los varones. Pero los conciben como dos mundos paralelos: no consideran los géneros como iguales; pero sí creen que las mujeres pueden tener posiciones y expresarlas”, explica Ossio.

En la regla de vestimenta israelita, que incluye las conocidas túnicas y barbas largas para los varones, las mujeres deben portar un velo sobre sus cabezas. En una reunión de la que participó El Comercio, los asientos de las mujeres fueron estrictamente separados de los hombres. Sin embargo, una integrante del movimiento le dijo sin problemas a otro militante varón que debía ceñirse a la disciplina y realizar las labores que se le habían asignado.

El lugar de la familia
Otro punto en el que los israelitas han logrado hacer que los mundos confluyan, pese a las contradicciones, es en la crianza familiar. Aunque en muchas de las comunidades que han establecido en la selva se realiza una crianza comunal de los hijos, el movimiento tiene a la familia como eje preponderante de su estructura.

“La familia es sumamente importante porque así está en la Biblia. Ellos se mueven entre estos paradigmas de las sagradas escrituras”, dice Ossio. Las enseñanzas de Ataucusi están principalmente basadas en su capacidad de interpretación de los textos bíblicos, que privilegia un ángulo sumamente radical. De ahí viene, por ejemplo, el requisito de vestimenta.

Pero, como todo en el movimiento, esto se mezcla con motivos incas. “Han utilizado en las colonias el sistema cooperativista, como el del ayllu, y su modelo político es una reinterpretación de los incas. Los consideran los antiguos profetas. Utilizan para su modelo político tradiciones que se dan en los andes, como la minka [trabajo comunitario para beneficio social]”, aclara Ossio.

De hecho, pese a que su búnker político está en Cieneguilla, el corazón del Frepap está en las comunidades israelitas asentadas en lugares remotos de la sierra y la selva. Por ellas, agrega Ossio, también entraron en política. El proyecto más recordado –y aplaudido– de un congresista israelita fue el de Fronteras Vivas: llevar su modelo de comunidad a las inhabitadas fronteras del país, especialmente las de la selva.

“Para el país se trataba de tener presencia en las frontera, reconocimiento del territorio. Como la mayor parte de las fronteras está abandonada, ellos ofrecían ocuparlas para convertirse en elementos custodios. Para ellos, se trataba de lograr más colonias”, dice el antropólogo.

Lo inesperado de este éxito
Aunque no han aparecido mucho en prensa en la campaña electoral –El Comercio los invitó a su debate general y declinaron participar–, algunas de las otras propuestas expresadas en el debate organizado por el Jurado Nacional de Elecciones son el fin de la inmunidad parlamentaria y el impulso de la venta de medicamentos genéricos.

Uno de sus candidatos por Cajamarca, César Augusto Jara, registra dos procesos penales (no sentencias) por tráfico ilícito de drogas.

Si bien el resurgimiento parlamentario del Frepap se da en una elección fría, no deja de ser un logro dada la situación que vive el movimiento desde hace algunos años. “Me llama la atención que haya logrado entrar al Congreso, porque están divididos”, dice Ossio.

Desde la muerte del mesías Ezequiel Ataucusi el movimiento se ha partido. Como relató El Comercio en noviembre, el partido se preparaba para la elección parlamentaria detrás de un delgado manto de silencio mediático, en parte debido al recelo de la militancia por la existencia de facciones disidentes. Su campaña se centró en presencia física en calles y plazas a nivel nacional.

La más importante de estas facciones no oficiales es la que lidera el primogénito de Ataucusi, Juan Noé. Antes de que se iniciara la campaña, él dijo que el Frepap no había estado “a la altura de las expectativas” en las últimas elecciones, y que esperaría el resultado de estas para “tomar acciones democráticas” que lo coloquen al frente del partido para reorganizarlo.

Los resultados de las elecciones parecen haberlo dejado sin piso. La facción oficial está liderada por el hijo menor de su mesías, Jonás. “El grupo de Jonás todavía es fuerte, porque son los que han copado todo el aparato institucional del Frepap. Los otros se están abriendo campo para conquistar a más gente, pero su situación no es muy sólida. No han logrado entrar al aparato institucional”, explica Ossio.

Sin embargo, Jonás es un líder ausente. “Nunca he podido conocerlo. Nunca se presentaba en las ceremonias. Es manejado por determinados grupos, y no tiene capacidad de ser dirigente político ni religioso”, dice Ossio. Esto complicaría el manejo y la cohesión de la bancada, opina el antropólogo.

Pese a estas pugnas, el Frepap registra 42.083 afiliados a nivel nacional, seis veces más que Fuerza Popular, cinco más que el Partido Morado y diez más que el Frente Amplio. En su momento de mayor auge, Ezequiel Ataucusi le dijo a Mario Vargas Llosa que él lo llevaría a la presidencia de la República. Hoy, con expectativas mucho más acotadas, su partido sorprende a la opinión pública regresando al Congreso.

martes, 14 de enero de 2020

Libro del Cardenal Sarah




 (InfoCatólica), 14-1-20


 El fin de semana se supo que el Papa Emérito, Benedicto XVI y el Cardenal Sarah publicarían un libro sobre la belleza del sacerdocio, que incluía una defensa del celibato sacerdotal: «Desde lo más profundo de nuestros corazones» (Fayard).

Varios medios de comunicación y periodistas acusaron al Cardenal Sarah de manipulación. En un primer comunicado mostraba algunas cartas intercambiadas entre ellos y remitía a posteriores aclaraciones.

Según el Cardenal Sarah Benedicto XVI estaba de acuerdo con el libro sobre celibato, incluida la fecha de lanzamiento y portada.

Comunicado de Su Eminencia Cardenal Robert SARAH

14 de enero de 2020

El 5 de septiembre, después de una visita al monasterio Mater Ecclesiae donde vive Benedicto XVI, le escribí al Papa Emérito para preguntarle si le era posible escribir un texto sobre el sacerdocio católico, con especial atención al celibato. Le expliqué que yo mismo había comenzado una reflexión en oración. Agregué: «Me imagino que pensará que sus reflexiones podrían no ser oportunas debido a las controversias que podrían provocar en los medios de comunicación, pero estoy convencido de que toda la Iglesia necesita este regalo, que podría publicarse en Navidad o principios de 2020».

El 20 de septiembre, el Papa Emérito me agradeció al escribirme que él también, por su parte, incluso antes de recibir mi carta, había comenzado a escribir un texto sobre este tema, pero que sus fuerzas no le permitían escribir un texto teológico Sin embargo, mi carta lo había animado a reanudar este largo trabajo. Agregó que me lo enviaría cuando se completara la traducción al italiano.

El 12 de octubre, durante el Sínodo de los Obispos para la Amazonia, el Papa Emérito me entregó un texto confidencial bajo cobertura confidencial, fruto de su trabajo en los últimos meses. Cuando vi el alcance de este escrito, tanto en el fondo como en la forma, inmediatamente consideré que no sería posible ofrecerlo a un periódico o revista, dado su volumen y calidad.. Así que inmediatamente propuse al Papa Emérito la publicación de un libro que sería de gran beneficio para la Iglesia, integrando su propio texto y el mío. Después de varios intercambios para la preparación del libro, finalmente envié, el 19 de noviembre, un manuscrito completo al Papa Emérito que incluía, como habíamos acordado de común acuerdo, la portada, una introducción y una conclusión común, el texto de Benedicto XVI y mi propio texto. El 25 de noviembre, el Papa Emérito expresó su gran satisfacción con los textos escritos en común, y agregó esto: «Por mi parte, estoy de acuerdo en que el texto se publique en la forma que usted ha planeado».

El 3 de diciembre, fui al monasterio de Mater Ecclesiae para agradecerle, una vez más, al Papa Emérito por confiar tanto en mí. Le expliqué que nuestro libro se imprimiría durante las vacaciones de Navidad, que aparecería el miércoles 15 de enero y que, por lo tanto, vendría a traerle el libro a principios de enero al regresar de un viaje a mi país natal.

La controversia que durante varias horas pretende ensuciarme al insinuar que Benedicto XVI no fue informado de la publicación del libro «Desde lo más profundo de nuestros corazones», es profundamente abyecta. Perdono sinceramente a todos aquellos que me calumnian o que quieren enfrentarme al Papa Francisco. Mi apego a Benedicto XVI permanece intacto y mi obediencia filial al Papa Francisco es absoluta.


Cardinal R. Sarah


Según informa la agencia ANSA, Mons. Geenswein, secretario de Benedicto y prefecto de la Casa Pontificia:

«Puedo confirmar que esta mañana, por consejo del Papa emérito, le pedí al cardenal Robert Sarah que se pusiera en contacto con los editores del libro para pedirles que eliminen el nombre de Benedicto XVI como coautor del libro y también elimine su firma de la introducción y conclusiones

«El Papa emérito sabía que el cardenal estaba preparando un libro y había enviado su texto sobre el sacerdocio autorizándolo a usarlo como quisiera. Pero no había aprobado ningún plan para un libro con doble firma ni había visto y autorizado la portada. Sí, es un malentendido sin cuestionar la buena fe del cardenal Sarah. El texto que Benedicto envió al cardenal es su propio texto y él sigue siendo el autor y no el resto de los textos»

El Cardenal ha confirmado que en futuras ediciones aparecerá «con la contribución de Benedicto XVI» y que el texto permanece.

Considerando las controversias que provocaron la publicación del libro Desde lo más profundo de nuestros corazones, se decide que el autor del libro será para futuras publicaciones: Card Sarah, con la contribución de Benedicto XVI. Sin embargo, el texto completo permanece sin cambios. +RS