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sábado, 22 de octubre de 2022

JESUITAS Y SALESIANOS

 


 acogen a «sanadores» New Age y sus pseudoterapias en sus centros de España

 

Infocatólica, el 22.10.22

 

 

Hoy, 22 de octubre, en España: dos centros regentados por importantes órdenes religiosas acogen actividades organizadas por sendos gurús de la Nueva Era (New Age). Se trata del Centro de Espiritualidad de Loyola, que tiene la Compañía de Jesús en Azpeitia (Guipúzcoa), y de la Residencia Salesiana Martí Codolar, en la ciudad de Barcelona.

 

Son las dos muestras más recientes de una realidad cada vez más frecuente: el uso de espacios católicos por parte de sectas y grupos esotéricos y de la Nueva Era. En ambos casos, con una dimensión pseudoterapéutica importante, tal como se ha alertado a las respectivas congregaciones desde la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), sin lograr que se cancelen las actividades.

 

Uno de los miembros de la RIES, Luis Santamaría, ha publicado dos artículos sobre el tema, mostrando algunos detalles de lo que predican y practican estos gurús concretos que se aprovechan hoy de la complicidad de salesianos y jesuitas: uno en Portaluz y otro en Aleteia.

 

Cabe destacar, además, que ambos “sanadores” han utilizado en ocasiones anteriores las casas religiosas en las que realizan estos días sus actividades. No puede hablarse de desconocimiento, sino de reincidencia.

 

Jesuitas de Loyola: “energía sanadora”

En el caso del Centro de Espiritualidad de Loyola, tal como explica Santamaría en Aleteia, la actividad tiene por protagonista a Eduardo Liébana, que se presenta como “sanador profesional de la Escuela Británica”.

 

Y se trata de una doble convocatoria: en primer lugar, la conferencia titulada “Jesús como sanador. Mis milagros favoritos”, de carácter abierto y gratuito, que tuvo lugar ayer, viernes 21 de octubre; y en segundo lugar, un retiro de fin de semana en las mismas instalaciones jesuíticas, de pago.

 

El lenguaje del gurú deja claras sus ideas: activación energética, despertar el ego a la esencia interior, energía sanadora, consciencia universal, activación de los 900 parámetros… Incluso muestra en su página web el procedimiento que utiliza de “sanación a distancia” desde lo que considera su “consulta” en Palencia (tal como se puede ver en la siguiente fotografía).

 

Salesianos de Barcelona: “Cuidados Egipcio-Esenios”

Por su parte, la Residencia Salesiana Martí Codolar ha sido la sede de un “taller vivencial” titulado “Desmitificar la muerte”, según detalla Luis Santamaría en Portaluz. A lo largo del día de hoy, los asistentes pueden aprender del gurú francés Bernard Rouch, que se presenta como “físico e ingeniero en telecomunicaciones”, pero sobre todo “enseñante desde hace 30 años de los Cuidados Egipcio-Esenios”.

 

Rouch explica en su página web promocional que su propuesta espiritual sintetiza elementos procedentes del hinduismo, el budismo, el cristianismo, el Antiguo Egipto y los esenios, además de las culturas azteca y maya. Así comenzó a enseñar en 1993 las llamadas “Terapias Egipcio Esenias”, a las que ahora denomina “cuidados”.

 

Su lenguaje, como en el caso anterior, no puede ser más significativo: cuerpos sutiles, vibración, energía todopoderosa, apertura de portales, recordar la esencia divina, sanaciones energéticas, cuerpo etérico, etc. A continuación puede verse su anuncio de una actividad realizada en 2015 en Barcelona.

viernes, 26 de agosto de 2022

CARDENAL BURKE

 

 quédate y lucha

 

(Regina Einig/ Die Tagespost) 26-8-22

 

La periodista alemana Regina Einig ha entrevistado al Cardenal Burke para Die Tagespost con motivo de las recientes noticias de abandonos de la Iglesia Católica en el país en vuelven a batir récord, 360.000 personas la abandonaron en 2021.

 

Eminencia, en Alemania muchos católicos están dejando la Iglesia Católica como una corporación pública. Incluso los católicos que son fieles a la Iglesia están pensando en dejarla para no apoyar con sus impuestos proyectos que no pueden conciliar con su conciencia. ¿Cómo lo valora?

 

Los católicos deben dar testimonio de la verdad de la fe. En la tradición de la Iglesia, un Sínodo es una forma de averiguar cómo defender y promover la fe católica, no de crear otra Iglesia y otra fe. Creo que estos buenos católicos - por muy doloroso que sea - deben permanecer en sus parroquias y luchar por la verdad de la fe.

 

De lo contrario, si todos se van, la Iglesia caería en manos de los que están destruyendo la fe católica y su práctica. Es importante que los fieles no abandonen la Iglesia, porque Cristo ha prometido permanecer siempre con nosotros en la Iglesia. Así permanecemos con Cristo, aunque tengamos que ser muy francos con nuestros propios obispos cuando proponen algo que no está de acuerdo con la fe católica. Debemos volver a la santa tradición.

 

¿Cómo pueden los fieles afrontar de forma constructiva su papel minoritario en las parroquias?

 

El dinamismo de la fe católica proviene de su continuidad. La fe es obra de Dios y nos llega a través de la tradición de los apóstoles. Esto no es rigidez, sino fidelidad a la Tradición, y los obispos están obligados a ello por el juramento que hicieron al ser consagrados obispos. Llamar rigidez a la fidelidad a la enseñanza católica es simplemente un error. Los fieles tienen el derecho y el deber de dar a conocer sus preocupaciones sobre la Iglesia. Los fieles deben ejercer este derecho -está en el derecho canónico- abiertamente.

 

En los casos en que la fe es traicionada incluso dentro de la propia Iglesia, es aún más importante que insistan en la enseñanza y la práctica católica. Deben entender que no son libres sino que están obligados a defender la fe católica en estos tiempos. La obediencia nunca puede mandarnos hacer algo que vaya en contra de la fe y de las buenas costumbres.

 

¿Puede dar algún consejo práctico?

 

En primer lugar: utilizar los medios de comunicación para difundir el mensaje y publicar, por ejemplo, las exposiciones clásicas de la fe católica de los Padres de la Iglesia, de los grandes teólogos y de los autores actuales fiables. Insiste en hablar con el párroco sobre estos temas.

sábado, 18 de junio de 2022

EL OBISPO DE WORCERSTER (EEUU)


 retira la condición de católica a una escuela jesuita por ondear banderas del Orgullo Gay y BLM

 

Infocatólica, 17/06/22

 

 «Ondear estas banderas frente a una escuela católica envía un mensaje contradictorio, confuso y escandaloso al público sobre la postura de la Iglesia en estas importantes cuestiones morales y sociales», afirma un decreto emitido el 10 de junio y firmado por el obispo McManus. El decreto se publicó el jueves en el sitio web de la diócesis.

 

Thomas McKenney, presidente de la Nativity School de Worcester, escribió en una carta a la comunidad escolar asegurando que la escuela continuará ondeando las banderas mientras apela la decisión del obispo a través de los canales de la iglesia.

 

«Como escuela multicultural, las banderas representan la inclusión y el respeto de todas las personas», escribió el Sr. McKenney. «Estas banderas simplemente afirman que todos son bienvenidos en Nativity y este valor de inclusión está arraigado en la enseñanza católica».

 

El colegio Nativity de Worcester, fundado en 2003, ofrece educación gratuita a chicos de comunidades económicamente desfavorecidas. Afiliada a los jesuitas, la escuela no recibe apoyo financiero de la Diócesis de Worcester y en su lugar depende de donaciones y subvenciones. Según la web de la escuela, el alumnado está compuesto por 61 chicos, de quinto a octavo curso, la mayoría de los cuales son personas de color.

 

En enero de 2021, los estudiantes pidieron que la escuela ondeara una bandera arco iris para mostrar su apoyo a la comunidad L.G.B.T. y otra para apoyar Black Lives Matter. Según la escuela, las banderas permanecieron izadas durante más de un año antes de que el obispo pidiera que se retiraran. Poco después de esa petición, las banderas fueron arrancadas en un acto de vandalismo, pero la escuela las repuso.

 

El obispo McManus reconoció que la gente difiere sobre el significado de los símbolos, pero sostiene que las dos banderas son incompatibles con la enseñanza católica.

 

«Mientras que la Iglesia Católica se une a nuestra nación en la enseñanza de que todas las vidas son iguales ante Dios y la ley y que todas las vidas exigen nuestro respeto, independientemente de la raza, el género o la etnia, la bandera con el emblema Black Lives Matter ha sido cooptada en ocasiones por algunas facciones que también inculcan una amplia desconfianza hacia la policía y los encargados de hacer cumplir nuestras leyes. No enseñamos eso en nuestras escuelas», dijo el obispo McManus en una declaración escrita el 3 de abril. «Y, aunque enseñamos que todo el mundo ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, las banderas del orgullo gay se utilizan a menudo para contrastar con la consistente enseñanza católica de que el matrimonio sacramental es entre un hombre y una mujer».

 

Esos han sido los argumentos expuestos en su decreto, en el que vuelve a sostener que la bandera del orgullo connotaba el apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo, al que la Iglesia católica se opone, y a «vivir activamente un estilo de vida LGBTQ+».

 

En cuanto a la bandera de Black Lives Matter, el obispo escribe que «la Iglesia Católica enseña que toda la vida es sagrada y la Iglesia ciertamente respalda inequívocamente la frase 'black lives matter' y afirma firmemente que todas las vidas importan».

 

Además, añade que el movimiento asociado a Black Lives Matter «promueve una plataforma que contradice directamente la enseñanza social católica sobre la importancia y el papel de la familia nuclear y busca desbaratar la estructura familiar en clara oposición a las enseñanzas de la Iglesia católica».

jueves, 12 de mayo de 2022

PÍO XII, EL VENERABLE


           

Alfredo Nobre Leite


Informador Público, 12-5-22

 

Señor director:

 

Con respecto al artículo "Pío XII vuelve a ser cuestionado en un libro de próxima aparición" (La Prensa, 10-5-2022), "La Historia secreta de Mussolini, Hitler y Pío XII", publicado por Garzanti, que se distribuirá en Italia a partir del 26 de mayo, y que insólitamente "se da la impresión de un Papa literalmente "manipulado" por Hitler y Mussolini" (sic); y que "a pesar de tener pruebas irrefutables del exterminio en curso de los judíos, Pío XII nunca denunció las atrocidades nazis", es una aberración falsaria que da de bruces con la verdad histórica, y su autor expresó que se trata del relato de un Papa "dispuesto a renunciar al papel del guía moral para reservar el poder milenario de la Iglesia" (sic), es de una falsedad absoluta.

 

En su libro "Nunca más: Una historia del Holocausto", el historiador judío, Sir Martín Gilbert, aseguró que "en vez de indignarse por lo que un Papa no hizo, trató de ver lo que las Iglesias católicas, los líderes y el propio Papa Pío XII hicieron". "La prueba para Pacelli sucedió cuando la Gestapo entró en Roma en 1944 para cercar a los judíos. La Iglesia católica y su autoridad directa inmediatamente dispersaron la mayor cantidad posible de judíos y salvaron millares de vidas de esta forma" (sic) (Washington DC, 25 de mayo de 2000 (ACI). Y para desenmascarar la falsedad histórica con respecto a la supuesta indiferencia de Pío XII sobre la "Shoah", quienes lo atacan saben perfectamente que el cardenal Eugenio Pacelli -futuro Papa Pío XII- fue el redactor de la encíclica Mit brennender sorge -según testimonio de Pío XI- con que en 1937 la Iglesia condenó al nazismo, su totalitarismo y su racismo".

 

El único valiente

 

Alexis Curvers precisa que Pío XII denunció desde fines de 1942 las "medidas de exteminio" contra los judíos sobree las que había alentado al embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede. "Habló varias veces, y hasta el final de la guerra fue el único hombre en el muindo que se atrevió a hablar de este tema. Todos los demás callaron, incluso los que podrían haber hablado impunemente" (dijo que, en Francia, De Gaulle no pronunció una palabra referente a la desgracia de los judíos, lo mismo se dijo de Charchill, Roosevelt, etc.).

 

Aunque Pío XII salvó a unos 860.000 judíos de una muerte segura impidiendo la deportación de hebreos de Rumania, Eslovenia, Yugoslavia, Hungría, Bulgaria... (cfr. M. Alexis Curvers: Pío XII, el Papa ultrajado, 1965), se lo acusa de ser indiferente ante el sufrimiento de los judíos en el Holocausto -Shöah-.

 

Una personalidad judía como Albert Einstein, declaró: "La Iglesia católica ha sido la única que levantó la voz contra el asalto de Hitler contra la libertad...; expresó mi admiración y mi profundo acuerdo con esta Iglesia que ha tenido el inquebrantable valor de luchar por todas las libertades morales y espirituales".

 

El mismo autor, reseña que el Boletín del Ateneo israelita de Bruselas, en junio de 1963, la señora Edith Mutz, entre otros conceptos, informa que el doctor Safran, Gran Rabino de Rumania, declaró que durante la guerra, Pío XII "salvó a los judíos (los nazis aseveran que Pío XII era más que judío) del desastre a la hora en que su deportación de Rumania estaba decidida; y que "la verdadera razón del relativo silencio de Pío XII no fue sino el de no agravar el caso de aquellos que se encontraban en los campos de concentración".

 

Y que, además Pío XII logró el cese de las deportaciones de judíos eslovacos, como salvó a los judíos de Yugoslavia; como detuvo la deportación de los judíos de Hungría y de Bulgaria...

 

Recordemos que en el mes de julio de 2001, una comisión de historiadores católicos y judíos suspendió el estudio del rol del Papa Pío XII durante el Holocausto, ante la presunta negativa del Vaticano de abrir sus archivos secretos. Empero, la respuesta vaticana, por intermedio del Padre Peter Gumper, jesuita alemán que recopila documentos en apoyo de la beatificación de Pío XII, dice que reunió con el grupo, que algunos miembros judíos reunió con el grupo, respondió a sus preguntas y ofreció más respuestas para otra sesión. Aseguró que algunos miembros judíos de la comisión, "publicamente habían propagado la sospecha", de que la Santa Sede trataba de ocultar documentos. El Padre Grumpel defendió a pío XII diciendo que el material a disposición de los historiadores evidencia que el Papa "hizo los esfuerzos posibles parta salvar vidas sin distinción" ("La Presa, 8 de agosto de 2001).

 

"La historia confirma que las decisiones del Papa Pío XII con respecto a los judíos eran justas y que su actividad era la única posible..." (de las declaraciones de Monseñor José Saravia Martins, a la sazón, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, publicado por La Prensa el 18 de diciembre de 1999).

 

Pío XII es el último gran Papa que durante las ordalías de la Segunda Guerra Mundial, le cupo dirigir la Iglesia, siendo protector y salvador de judíos, defensor de la tradición, manteniendo libre de ideologías, además combatió (el buen combate) al comunismo "intrínsicamente perverso", tal como había calificado Pío XI.

 

(Sugiero ver mi carta "Pío XII, el venerable", publicada por La Prensa el 9 de marzo de 2019).

 

Con cordiales saludos,

 

Alfredo Nobre Leite

 

domingo, 2 de agosto de 2020

Autopostulación



De siete mujeres para cargos eclesiales


CATAPULTA, 1-8-20
Artillero: Augusto Padilla


“Siete mujeres postularon en Francia a diversos ministerios en la Iglesia católica francesa, a los que no tienen acceso, y denunciaron «la ausencia de mujeres en cargos de responsabilidad» dentro de la institución.

«La ausencia de mujeres en cargos de responsabilidad es un escándalo», declararon las siete mujeres en un comunicado en el que explicaron su iniciativa como un «acto de desobediencia a la doxa eclesial».

Cada una de las candidatas entregó a la Nunciatura Apostólica de Francia un documento en el que expusieron su profesión de fe, la función a la que postulan y el tipo de servicio que son capaces de asumir, detallaron en la nota. Entre otros cargos, aspiran a convertirse en obispas, sacerdotisas, diaconisas y hasta nuncias.

También pidieron ser escuchadas por Celestino Migliore, nuncio apostólico en Francia, que es el único autorizado para transmitir estas candidaturas al Papa.

Las siete mujeres siguen los pasos de Anne Soupa, una teóloga francesa comprometida con la causa femenina dentro de la Iglesia católica que se presentó el 25 de mayo pasado como candidata a suceder al arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin”. 

https://www.valoresreligiosos.com.ar/Noticias/francia-siete-mujeres-se-postulan-a-ministerios-en-la-iglesia-catolica-18137 

Pero como diría Jorge Mario Bergoglio ¿quién soy yo para juzgar?

Nota catapúltica

Las siete postulantes son Laurence de Bourbon-Parme, Claire Conan-Vrinat, Sylvaine Landrivon, Hélène Pichon, Loan Rocher, Marie-Automne Thépot y la española Christina Moreira,

https://www.religiondigital.org/mundo/Mujeres-patriarcado-teologas-francia-soupa-nuncia-obispa-sacerdotisa-diaconisas_0_2252174792.html 

(La-¿o el?-Rocher es transgénero.)

2)Sobre la Soupa ver “BESTIARIO BERGOGLISTA(74)

”http://catapulta.com.ar/?p=9330 Y http://catapulta.com.ar/?paged=39 

martes, 14 de enero de 2020

Libro del Cardenal Sarah




 (InfoCatólica), 14-1-20


 El fin de semana se supo que el Papa Emérito, Benedicto XVI y el Cardenal Sarah publicarían un libro sobre la belleza del sacerdocio, que incluía una defensa del celibato sacerdotal: «Desde lo más profundo de nuestros corazones» (Fayard).

Varios medios de comunicación y periodistas acusaron al Cardenal Sarah de manipulación. En un primer comunicado mostraba algunas cartas intercambiadas entre ellos y remitía a posteriores aclaraciones.

Según el Cardenal Sarah Benedicto XVI estaba de acuerdo con el libro sobre celibato, incluida la fecha de lanzamiento y portada.

Comunicado de Su Eminencia Cardenal Robert SARAH

14 de enero de 2020

El 5 de septiembre, después de una visita al monasterio Mater Ecclesiae donde vive Benedicto XVI, le escribí al Papa Emérito para preguntarle si le era posible escribir un texto sobre el sacerdocio católico, con especial atención al celibato. Le expliqué que yo mismo había comenzado una reflexión en oración. Agregué: «Me imagino que pensará que sus reflexiones podrían no ser oportunas debido a las controversias que podrían provocar en los medios de comunicación, pero estoy convencido de que toda la Iglesia necesita este regalo, que podría publicarse en Navidad o principios de 2020».

El 20 de septiembre, el Papa Emérito me agradeció al escribirme que él también, por su parte, incluso antes de recibir mi carta, había comenzado a escribir un texto sobre este tema, pero que sus fuerzas no le permitían escribir un texto teológico Sin embargo, mi carta lo había animado a reanudar este largo trabajo. Agregó que me lo enviaría cuando se completara la traducción al italiano.

El 12 de octubre, durante el Sínodo de los Obispos para la Amazonia, el Papa Emérito me entregó un texto confidencial bajo cobertura confidencial, fruto de su trabajo en los últimos meses. Cuando vi el alcance de este escrito, tanto en el fondo como en la forma, inmediatamente consideré que no sería posible ofrecerlo a un periódico o revista, dado su volumen y calidad.. Así que inmediatamente propuse al Papa Emérito la publicación de un libro que sería de gran beneficio para la Iglesia, integrando su propio texto y el mío. Después de varios intercambios para la preparación del libro, finalmente envié, el 19 de noviembre, un manuscrito completo al Papa Emérito que incluía, como habíamos acordado de común acuerdo, la portada, una introducción y una conclusión común, el texto de Benedicto XVI y mi propio texto. El 25 de noviembre, el Papa Emérito expresó su gran satisfacción con los textos escritos en común, y agregó esto: «Por mi parte, estoy de acuerdo en que el texto se publique en la forma que usted ha planeado».

El 3 de diciembre, fui al monasterio de Mater Ecclesiae para agradecerle, una vez más, al Papa Emérito por confiar tanto en mí. Le expliqué que nuestro libro se imprimiría durante las vacaciones de Navidad, que aparecería el miércoles 15 de enero y que, por lo tanto, vendría a traerle el libro a principios de enero al regresar de un viaje a mi país natal.

La controversia que durante varias horas pretende ensuciarme al insinuar que Benedicto XVI no fue informado de la publicación del libro «Desde lo más profundo de nuestros corazones», es profundamente abyecta. Perdono sinceramente a todos aquellos que me calumnian o que quieren enfrentarme al Papa Francisco. Mi apego a Benedicto XVI permanece intacto y mi obediencia filial al Papa Francisco es absoluta.


Cardinal R. Sarah


Según informa la agencia ANSA, Mons. Geenswein, secretario de Benedicto y prefecto de la Casa Pontificia:

«Puedo confirmar que esta mañana, por consejo del Papa emérito, le pedí al cardenal Robert Sarah que se pusiera en contacto con los editores del libro para pedirles que eliminen el nombre de Benedicto XVI como coautor del libro y también elimine su firma de la introducción y conclusiones

«El Papa emérito sabía que el cardenal estaba preparando un libro y había enviado su texto sobre el sacerdocio autorizándolo a usarlo como quisiera. Pero no había aprobado ningún plan para un libro con doble firma ni había visto y autorizado la portada. Sí, es un malentendido sin cuestionar la buena fe del cardenal Sarah. El texto que Benedicto envió al cardenal es su propio texto y él sigue siendo el autor y no el resto de los textos»

El Cardenal ha confirmado que en futuras ediciones aparecerá «con la contribución de Benedicto XVI» y que el texto permanece.

Considerando las controversias que provocaron la publicación del libro Desde lo más profundo de nuestros corazones, se decide que el autor del libro será para futuras publicaciones: Card Sarah, con la contribución de Benedicto XVI. Sin embargo, el texto completo permanece sin cambios. +RS

lunes, 23 de septiembre de 2019

La teóloga Schlosser


se retira del «sínodo alemán»: se niega a debatir sobre el sacerdocio de las mujeres

Infocatólica, 22/09/19 

(DomRadio/InfoCatólica) La teóloga declaró el viernes a Catholic News Agency en Viena que no podía identificarse con el informe recientemente publicado del grupo preparatorio. Había sido invitada como experta para participar en dicho grupo, pero no había podido asistir a las dos reuniones convocadas a corto plazo debido a otros compromisos. Además, el formato utilizado no era apropiado para clarificar cuestiones teológicas fundamentales y profundizar en ellas.

La profesora añadió que había explicado sus objeciones por escrito a la presidencia del grupo de trabajo. En su opinión, se percibía una «obsesión interesada por el sacramento del orden» en las discusiones de las mujeres. Esta obsesión, sin embargo, no se podía justificar ni teológica ni histórica ni pastoral ni espiritualmente. El Magisterio de la Iglesia ha establecido de forma vinculante que la Iglesia no tiene autoridad para admitir a mujeres a la ordenación sacerdotal. La discusión sobre este tema «ya se realizó hace tiempo» y todos los argumentos se expresaron y se habían puesto sobre la mesa.

Al no tratarse de «una cuestión disciplinar», el tema no podía «negociarse en un encuentro sinodal» en el que se mezclaran obispos y laicos. La teóloga expresó además su temor a una polarización creciente de la Iglesia en Alemania, precisamente por la atmósfera «caliente» que se percibía. Una situación así no contribuiría a clarificar los temas tratados.

Schlosser, de 59 años, es de Donauwörth, Baviera (Alemania) y estudió en Múnich. Desde 2004, es profesora de espiritualidad en la Universidad de Viena. En 2014, el Papa Francisco la nombró miembro de la Comisión Teológica Internacional y, dos años después, miembro de la comisión para estudiar el tema del diaconado femenino. Desde 2016 es consultora de la Comisión para la Fe de los Obispos Alemanes. En noviembre, fue la segunda mujer en recibir el premio de 50.000 euros de la Fundación Joseph Ratzinger-Benedicto XVI por su investigación sobre la Iglesia primitiva y la teología medieval.

Doctrina de gran importancia y definida de forma infablibe

Como bien dice Marianne Schlosser, la doctrina sobre el sacramento del orden sacerdotal está definida de forma definitiva e infalible por el magisterio ordinario de la Iglesia. Así lo quiso dejar claro el papa San Juan Pablo II en la carta apostólica Ordinatio sacerdotalis, cuyo párrafo final reza así:

Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia.

Item más, la Congregación para la Doctrina de la Fe, quiso zanjar cualquier duda sobre el carácter definitvo de la declaración magisterial de San Juan Pablo II, publicando la siguiente respuesta a una dubia.

Después de la publicación de la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis, algunos teólogos, diversos grupos de sacerdotes y religiosos, como también algunos ambientes y asociaciones del laicado católico han manifestado reacciones problemáticas o negativas en relación con dicho documento pontificio, poniendo en discusión el carácter definitivo de la doctrina sobre la inadmisibilidad de las mujeres al sacerdocio ministerial y la pertenencia de esa doctrina al depósito de la fe.

La Congregación para la Doctrina de la Fe ha considerado necesario disipar las dudas y reservas al respecto mediante el Responsum ad dubium, que el Santo Padre ha aprobado y ordenado su publicación y que es del siguiente tenor:

Respuesta a la pregunta acerca de la doctrina contenida en la Carta Apostólica «Ordinatio Sacerdotalis»

Preg.: Si la doctrina, según la cual la Iglesia no tiene facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, propuesta en la Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis como dictamen que debe considerarse definitivo, se ha de entender como perteneciente al depósito de la fe.

Resp.: Afirmativa.

Esta doctrina exige un asentamiento definitivo puesto que, basada en Palabra de Dios escrita y constantemente conservada y aplicada en la Tradición de la Iglesia desde el principio, ha sido propuesta infaliblemente por el Magisterio ordinario y universal (cf. Conc. Vaticano II, Const. dogm. Lumen gentium, 25, 2). Por consiguiente, en las presentes circunstancias, el Sumo Pontífice, al ejercer su ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32) ha propuesto la misma doctrina con una declaración formal, afirmando explícitamente lo que siempre, en todas partes y por todos los fieles se debe mantener, en cuanto perteneciente al depósito de la fe.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, durante la Audiencia concedida al infrascripto Cardenal Prefecto, ha aprobado la presente Respuesta, decidida en la reunión ordinaria de esta Congregación, y ha ordenado su publicación.

Roma, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 28 de octubre de 1995.

+ Joseph Card. Ratzinger

Prefecto

+ Tarsicio Bertone

Arzobispo emérito de Vercelli

Secretario

viernes, 13 de septiembre de 2019

La Santa Sede advierte



a los obispos alemanes que la eclesiología de su asamblea sinodal no es válida

(CNA/InfoCatólica) 13-9-19


Los planes para un «proceso sinodal vinculante» fueron anunciados por primera vez por el cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (CEA), a principios de este año.

CNA informó la semana pasada que los estatutos para la «Asamblea sinodal» planificada fueron aprobados en agosto por la Asamblea permanente de la CEA, antes de la Plenaria de todos obispos alemanes, que se celebrará del 23 al 26 de septiembre. CNA también informó que pequeños grupos de trabajo relacionados con el sínodo ya han comenzado a discutir una serie de temas controvertidos de la Iglesia.

En una carta del 4 de septiembre dirigida a Marx, el cardenal Marc Ouellet, presidente de la Congregación para los Obispos del Vaticano, indicó que los planes para una Asamblea sinodal deben ajustarse a las directrices emitidas por el Papa Francisco en junio, especialmente en el sentido de que un sínodo en Alemania no podría actuar para cambiar la enseñanza o disciplina universal de la Iglesia.

Ouellet también envió a Marx una evaluación legal de cuatro páginas de los estatutos aprobados por los obispos alemanes. CNA obtuvo tanto la carta del cardenal Ouellet como la evaluación legal adjunta.

La evaluación, firmada por el jefe del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Mons Filippo Iannone, dice que los planes de los obispos alemanes violan las normas canónicas y, de hecho, se proponen alterar las normas y doctrinas universales de la Iglesia.

En su revisión legal de los proyectos de estatutos, el arzobispo Iannone señaló que los alemanes proponen tratar cuatro temas clave: «autoridad, participación y separación de poderes», «moralidad sexual», «la forma de vida sacerdotal» y «mujeres en ministerios y oficios de la Iglesia».

«Es fácil ver que estos temas no solo afectan a la Iglesia en Alemania, sino a la Iglesia universal y, con pocas excepciones, no pueden ser objeto de las deliberaciones o decisiones de una Iglesia en particular sin contravenir lo expresado por el Santo Padre en su carta», escribió Mons. Iannone.

En su carta a la Iglesia en Alemania del mes de junio, el Papa Francisco advirtió a los obispos alemanes que debían respetar la comunión universal de la Iglesia. El Pontífice escribió:

«Cada vez que la comunidad eclesial intentó salir sola de sus problemas confiando y focalizándose exclusivamente en sus fuerzas o en sus métodos, su inteligencia, su voluntad o prestigio, terminó por aumentar y perpetuar los males que intentaba resolver».

La evaluación legal del Vaticano plantea una serie de preocupaciones sobre la estructura propuesta y los participantes en el «camino sinodal» alemán. Llega a la conclusión de que los obispos alemanes no están planeando un sínodo nacional, sino un concilio de esa Iglesia en particular, algo que no pueden llevar a cabo sin explícita aprobación romana.

«Está claro por los artículos del borrador de los estatutos que la Conferencia Episcopal [alemana] tiene en mente hacer un concilio local de conformidad con los cánones 439-446 pero sin usar este término», decía la carta, enfatizando la necesidad del permiso del Vaticano para tal sínodo.

«Si la Conferencia Episcopal Alemana llegó a la convicción de que  es necesario un concilio local, deben seguir los procedimientos provistos por el Código [de Derecho Canónico] para llegar a una deliberación vinculante».

Un concilio, a diferencia de un sínodo, es una reunión de obispos que tienen la autoridad para hacer leyes para la Iglesia de un país o región en particular, pero solo bajo la autoridad directa de Roma, que define el alcance de su autoridad. Un sínodo, que es lo que los obispos alemanes han llamado a su proceso, se supone que es de carácter pastoral y consultivo, sin la autoridad para establecer normas vinculantes. La celebración de un concilio a nivel nacional es mucho menos común que la celebración de un sínodo, y requiere que la Sede Apostólica apruebe su agenda, alcance de acción y sus resoluciones finales.

El plan de los obispos alemanes para su sínodo confiere a los miembros del mismo la capacidad de formular nuevas normas para la Iglesia en Alemania. Esto, según la carta del Vaticano, no es aceptable.

La carta del Vaticano también dijo que la composición propuesta de la Asamblea sinodal «no es eclesiológicamente válida», mencionando expresamente a la asociación propuesta por los obispos, el Comité Central de Católicos Alemanes, un grupo laico que se ha manifestado públicamente contra una variedad de enseñanzas de la Iglesia, incluso sobre la ordenación de las mujeres y la moral sexual.

La evaluación del Vaticano señaló con preocupación que el Comité Central de Católicos Alemanes solo acordó participar en el proceso si la asamblea sinodal podía decretar políticas vinculantes para la Iglesia alemana.

«¿Cómo puede una Iglesia en particular deliberar de manera vinculante si los temas tratados afectan a toda la Iglesia?», pregunta Mons. Iannone.

«La conferencia episcopal no puede dar efecto legal a las resoluciones [sobre estos asuntos], esto está más allá de su competencia», dijo su carta.

«La sinodalidad en la Iglesia, a la que el Papa Francisco se refiere a menudo, no es sinónimo de democracia o decisiones mayoritarias», escribió el arzobispo, señalando que incluso cuando un Sínodo de los Obispos se reúne en Roma «depende del Pontífice presentar los resultados».

«El proceso sinodal debe tener lugar dentro de una comunidad estructurada jerárquicamente», agrega la carta, y cualquier resolución requiere la aprobación expresa de la Sede Apostólica.

La evaluación legal concluye finalmente que las propuestas alemanas «dejan abiertas muchas preguntas que merecen atención».

Altos funcionarios de la Congregación para los Obispos y del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos confirmaron a la CNA que ambos documentos fueron enviados al Cardenal Marx la semana pasada, con la instrucción de que su contenido debería ser la base para futuras discusiones sobre el proceso sinodal cuando los obispos alemanes celebren la próxima asamblea plenaria.

No está claro si la carta y el anexo legal ya se han distribuido entre todos los obispos alemanes. Esas instrucciones, efectivamente, parecen exigir a los obispos alemanes que desechen por completo sus planes.

Un alto funcionario de la Congregación para los Obispos  dijo a CNA el 12 de septiembre que las preguntas planteadas por la evaluación son «obviamente urgentes».

«Por supuesto, existe la sensación de que los alemanes simplemente no desean escuchar. El mismo Papa ha escrito y parece que no se ha notado nada al respecto », dijo el funcionario.

Un funcionario de alto rango en la Congregación para la Doctrina de la Fe, que no participó en la revisión de las propuestas alemanas, declaró a CNA que existe una impresión generalizada en la curia del Vaticano de que los obispos alemanes, liderados por Marx, son en gran medida indiferentes a las intervenciones del Vaticano.

«Todos saben lo que los alemanes quieren lograr, han sido perfectamente ruidosos al respecto. Hay una sensación creciente de que Marx no puede esperar a un próximo cónclave para actuar como si fuera el Papa. Ha decidido que sabe lo que es mejor para la Iglesia y lo verá hecho».

«¿Qué más hay que hacer sino esperar y ver? El Papa mismo ya ha escrito a los alemanes y ellos lo ignoran. Si pueden ignorar al Santo Padre, seguramente ignorarán a cualquier otra persona en la Curia».

«No hay duda de que saben lo que el Papa quiere de ellos», dijo a CNA un alto funcionario del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos. «La pregunta es si los obispos alemanes siguen interesados ​​en lo que dice el Santo Padre».

martes, 13 de agosto de 2019

Sesenta años de guerra civil



Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Católicos on line, agosto 2019

George Weigel, uno de los más importantes escritores católicos norteamericanos, gran biógrafo de San Juan Pablo II, ha escrito un interesante y duro artículo sobre lo que ha ocurrido en el Instituto Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia, en Roma, con los cambios que en él se han producido. En el artículo, titulado “Los vándalos saquean Roma… de nuevo”, se refiere a la purga de profesores que eran fieles a la línea anterior del Instituto y a la supresión de algunas asignaturas tan importantes como la Teología Moral Fundamental.

Pero también en el artículo, Weigel habla de la guerra civil que surgió entre los teólogos reformistas a partir de la tercera y cuarta sesión del Concilio Vaticano II. Un sector de esos teólogos, que habían estado unidos en las dos primeras sesiones y en los trabajos preparatorios, defendía la renovación dentro de la fidelidad a la Palabra de Dios y a la Tradición; el personaje más significativo era Joseph Ratzinger. El otro sector, cuyo nombre más conocido era Hans Küng, defendía, por el contrario, la ruptura para comenzar con una nueva Iglesia, casi de cero. Durante la etapa en que estuvieron unidos se creó la revista Concilium, en la que todos participaron. Después, y como expresión de esa ruptura, los que querían una interpretación del Concilio en continuidad con la tradición abandonaron Concilium y crearon Communio.

Tras esto, dice Weigel, y después de quince años de lucha, fue elegido Pontífice uno hombre de la línea de continuidad, Karol Wojtyla, arzobispo de Cracovia, que no tardó en llamar a su lado al hombre más representativo de su corriente: Joseph Ratzinger, haciéndole prefecto de Doctrina de la Fe. La decisión que ambos tomaron con respecto al otro sector fue la de respetarles y dejarles en sus cátedras, salvo excepciones que por su notoriedad se habían vuelto clamorosas -Küng, Vidal, Boff-; no se hicieron purgas y los teólogos de la ruptura siguieron controlando la mayor parte de las cátedras de Teología. San Juan Pablo II creyó que había que dar tiempo al tiempo y se dedicó a promover nuevos institutos de Teología -entre ellos el dedicado a la familia. y también a los nuevos movimientos. Ahora ellos, que han llegado al poder, denuncia Weigel, están haciendo las purgas que no hicieron con ellos y la prueba es lo ocurrido en el Instituto Juan Pablo II para el matrimonio y la Familia.

El problema de fondo es la guerra civil postconciliar, que sigue abierta, sobre la interpretación o lectura del Concilio: la continuidad o la ruptura, la fidelidad a la Palabra y a la Tradición o la creación de una nueva Iglesia para la cual todo lo anterior es secundario y debe ser dejado de lado cuando no apoye las características de esa nueva Iglesia, hasta el punto de que ni siquiera la persona histórica de Jesús y el contenido de los relatos evangélicos o la fe en su divinidad son esenciales.

Lo primero que me ha venido a la cabeza al leer este artículo ha sido la constatación de que llevamos sesenta años de guerra civil dentro de la Iglesia, y el recuerdo de las palabras del Señor: Un Reino en guerra civil no puede subsistir, se derrumba casa tras casa. Eso es lo que nos está pasando. Luego me han surgido varias preguntas, a cual más acuciante.

Lo del Instituto es una batalla más dentro de esa guerra civil, porque la nueva Iglesia sólo puede surgir sobre las cenizas de la antigua. La cuestión es si esa nueva Iglesia seguirá siendo cristiana e incluso si seguirá siendo creyente. ¿Creen en Cristo como Dios y hombre verdadero? ¿Creen en las enseñanzas de los Evangelios como algo interpretable pero no traicionable? Más aún, ¿creen en la existencia de Dios, en la vida eterna, en el premio y el castigo final? Y la pregunta definitiva: ¿qué tendremos que hacer ante esta nueva Iglesia si, al final, decide proclamar su existencia jurídica?

Sigamos rezando, luchando y confiando. Honor a los mártires -a los que ven su honor destruido o su vida truncada- y a los confesores -los que, a pesar de todo, no renuncian a confesar su fe en la divinidad de Cristo-.

lunes, 27 de mayo de 2019

Obispo alemán



 amenaza con “una ruptura mayor que la Reforma”

Por Carlos Esteban
Infovaticana,  27 mayo, 2019
“Estamos en crisis y frente a una ruptura que quizás es incluso más profunda que la Reforma, y en el comienzo de un tsunami espiritual e histórico”, ha afirmado en el curso de una convención en la Facultad de Teología de Münster el obispo de Essen y adalid de la Iglesia ‘renovada’ alemana, Franz-Joseph Overbeck. La amenaza es bastante evidente.

El ‘tsunami’ lo espera Overbeck, sobre todo, del “proceso sinodal” que, según anunció en marzo su presidente, el cardenal Reinhard Marx, iniciará la Conferencia Episcopal Alemana para revisar “con carácter vinculante” un amplio abanico de cuestiones relativas, sobre todo, a la moral sexual de la Iglesia, desde la licitud de las relaciones homosexuales y la cohabitación no matrimonial a la ordenación de las mujeres. Overbeck dice confiar en que de esta revisión salgan resultados “concretos”, so pena de que la Iglesia caiga en una “completa irrelevancia”.


Overbeck quiere que se “desarrolle” la doctrina de la Iglesia que, dice, necesita admitir sistemáticamente los nuevos descubrimientos “sociales y humano-científicos”. Todos sabemos exactamente lo que quiere decir toda esta jerga, ¿verdad? Una revisión, sí, a la baja. También pide

Overbeck que se deje de centrar tantos esfuerzos en asegurar la “identidad interna de la Iglesia”, lo que parece casar maravillosamente con ese Cristo que, según dijo el Papa ante la asamblea de Caritas, prefiere que avancemos sin tener las cosas del todo claras.

Overbeck también pone sus esperanzas reformadoras en el Sínodo de la Amazonía que se celebrará en Roma el próximo octubre, del que dijo al órgano de la CEA en Internet, Katholische.de, a principios de este mes que revisará desde la estructura jerárquica de la Iglesia a su doctrina moral con respecto a la sexualidad, pasando por la naturaleza misma del sacerdocio y el papel de la mujer dentro de la Iglesia. “Nada volverá a ser igual” en la Iglesia después de este sínodo, dijo, que habrá de representar una “ruptura”.

Lo sorprendente de estos progresistas que parecen ser el elemento dominante de la Iglesia alemana es que no miren, teniéndolos tan cerca, a sus ‘hermanos’ luteranos. Porque las reformas que buscan aplicar en la Iglesia las aplicaron hace ya tiempo los protestantes, desencadenando una crisis aún peor, y es decir mucho, que la que sufre allí la Iglesia católica. Si hay un modo seguro de asegurar para la Iglesia la “completa irrelevancia” es convirtiéndola en una absurda copia desleída y ritual de las modas ideológicas del momento. La gente suele preferir el original a la copia, y cualquiera que haya asistido regularmente a una misa ‘modernista’ al uso habrá comprobado que la única razón para soportar esa tortura hecha de banalidades es confiar en que sigue siendo válida la Sagrada Eucaristía que garantiza una Iglesia que no cambia con los vientos de la modernidad.