sábado, 17 de octubre de 2020

El Obispo Schneider


denuncia el “colapso espiritual” que vive la Iglesia

 

Por Carlos Esteban

Infovaticana,| 15 octubre, 2020

 

El letargo espiritual de los pastores, la excesiva concentración en los asuntos temporales y la aspiración de crear una fraternidad naturalista e interreligiosa han llevado a la Iglesia de hoy a un “colapso espiritual”, asegura en una entrevista concedida a The Remnant el obispo auxiliar de Astaná, Anasthasius Schneider.

“Hoy la Iglesia de Roma se encuentra en una situación similar de colapso espiritual, debido al letargo espiritual de la mayoría de los Pastores de la Iglesia, la excesiva absorción del Papa mismo en los asuntos temporales y su empeño por hacer renacer una aspiración universal a una fraternidad mundana y naturalista”, señala el obispo Schneider en su entrevista en la veterana publicación americana The Remnant, comparando la situación actual con la que se vivía en la época de San Francisco de Asís, el santo cuyo nombre lleva el actual pontífice y cuyas palabras han dado título a sus dos últimas encíclicas.

 

Pero el San Francisco que se nos presenta hoy, apunta Schneider, está groseramente falseado, no tiene mucho que ver con el santo medieval. “El Papa Francisco presenta a san Francisco como si hubiera sido un partidario de la diversidad de religiones”, denuncia Schneider.

 

El obispo hace referencia a la anécdota franciscana que abre la última encíclica papal, Fratelli tutti, cuando el santo, en plena cruzada, se dirige con un par de hermanos a la tienda del Sultán Malik-el-Kamil. Tal como la presenta el Papa en la encíclica, se diría que, en efecto, el gran santo se dirigía al potentado musulmán para confirmarle en una fraternidad universal por encima de las religiones, cuando es conocido para quien esté medianamente familiarizado con la historia que San Francisco conminó inmediatamente a El Kamil a que se convirtiera a la fe cristiana, la única verdadera y la única, por tanto, que puede promover una auténtica fraternidad humana.

 

Ese es el ‘olvido’ que lamenta Schneider, que vuelve a uno los motivos de preocupación que suscita la encíclica, que no es otro que el replanteamiento del documento de Abu Dabi, en el que se lee que “el pluralismo y la diversidad de religiones» era algo «querido por Dios en su sabiduría”.

 

En su día, Schneider tuvo una audiencia con el Papa para aclarar este asunto, en la que el Pontífice afirmó que se refería a una “voluntad permisiva”, es decir, a un mero permitir un mal, en este caso la proliferación de errores religiosos. Su Santidad, dice Schneider, tenía la ocasión en esta encíclica de despejar el error y, en lugar de hacerlo, “lo consolidó”.

 

“Hubiera sido muy beneficioso que Fratelli Tutti hubiera declarado la necesidad de que todos los hombres crean en Jesucristo, Dios y Hombre, para encontrar la fuente indispensable de la verdadera fraternidad y la clave para resolver los problemas de las sociedades temporales”, señala Schneider.

 

Si los líderes de la Iglesia en nuestros días están contentos con la hermandad de carne y hueso, remacha Schneider, “están descuidando el mandamiento de Dios en el Evangelio, es decir, el mandamiento de hacer discípulos de Cristo a los miembros de todas las naciones y religiones, hijos en el Unigénito Hijo de Dios, hermanos en Cristo, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a observar todas las cosas que Cristo ha mandado”.

 

Existe el riesgo de que la Iglesia olvide su misión central de llevar almas al cielo con la predicación del Evangelio, recordando las realidades sobrenaturales, y caiga en un naturalismo asistencial que la convertiría meramente en una gigantesca ONG. Y esta encíclica recién publicada, lamenta el obispo, “agrava el naturalismo que reina hoy en la Iglesia, que se puede calificar como falta de amor a la Cruz de Cristo, a la oración, a la falta de conciencia de la gravedad del pecado y de la necesidad de reparación”.

lunes, 5 de octubre de 2020

La masonería elogia al Papa

 


La Gran Logia de España considera que Francisco abraza el concepto de fraternidad de la Masonería

 

(InfoCatólica) 5-10-20

 

«Hace ahora 300 años se produjo el nacimiento de la Masonería Moderna. El gran principio de esta escuela iniciática no ha cambiado en tres siglos: la construcción de una fraternidad universal donde los seres humanos se llamen hermanos unos a otros más allá de sus credos concretos, de sus ideologías, del color de su piel, su extracción social, su lengua, su cultura o su nacionalidad. Este sueño fraternal chocó con el integrismo religioso que, en el caso de la Iglesia Católica, propició durísimos textos de condena a la tolerancia de la Masonería en el siglo XIX. La última encíclica del Papa Francisco demuestra lo lejos que está la actual Iglesia Católica de sus antiguas posiciones. En 'Fratelli Tutti', el Papa abraza la Fraternidad Universal, el gran principio de la Masonería Moderna».

 

Los masones españoles citan el texto pontificio:

 

«Anhelo que en esta época que nos toca vivir, reconociendo la dignidad de cada persona humana, podamos hacer renacer entre todos un deseo mundial de hermandad», expresa abogando por «una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite». Para la construcción de esa Fraternidad Universal, el Papa aboga por perseguir el horizonte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, «no suficientemente universales».

 

Y añaden:

 

«La carta aborda el papel desintegrador del mundo digital, cuyo funcionamiento favorece los circuitos cerrados de personas que piensan del mismo modo y facilitan la difusión de noticias falsas que fomentan prejuicios y odios. «Conviene reconocer que los fanatismos que llevan a destruir a otros son protagonizados también por personas religiosas, sin excluir a los cristianos, que pueden formar parte de redes de violencia verbal a través de internet y de los diversos foros o espacios de intercambio digital. Aun en medios católicos se pueden perder los límites, se suelen naturalizar la difamación y la calumnia, y parece quedar fuera toda ética y respeto por la fama ajena», añade».

viernes, 2 de octubre de 2020

Virus anticatólico en Estados Unidos

 


Denuncia Mons. Chaput


Por INFOVATICANA | 01 octubre, 2020

A raíz del encarnizamiento mediático contra la candidata a juez de la Corte Suprema Amy Coney Barrett.

(Aciprensa/InfoVaticana)- Las críticas contra Amy Coney Barrett son parte de un “virus” de “intolerancia” anticatólica, afirmó el arzobispo emérito de Filadelfia, Charles Chaput. El prelado advirtió que los ataques contra la juez nominada a la Corte Suprema de Estados Unidos deben considerarse como una amenaza a la libertad religiosa.

 

En un artículo publicado el 28 de septiembre en la revista First Things, titulado “Cuando el dogma vive fuertemente”, el prelado se refirió a las críticas contra la juez Barrett, nominada por el presidente Donald Trump para ser parte de los nueve magistrados que componen la Corte Suprema de Estados Unidos.

“Los que valoran el derecho a la libertad religiosa en nuestra Primera Enmienda deben darse cuenta de que las pruebas a las creencias son ataques a nuestra libertad religiosa”, escribió el prelado que presentó su renuncia como arzobispo de Filadelfia al cumplir los 75 años, el 26 de septiembre de 2019, como obliga el derecho canónico, la cual fue aceptada menos de cuatro meses después por el Papa.

La Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos, vigente desde 1791, prohíbe la creación de leyes que establezcan oficialmente una religión, que impidan la práctica libre de la misma, que reduzca la libertad de expresión, que vulnere la libertad de prensa y que interfiera con el derecho de reunión pacífica, entre otros.

Las críticas contra Barrett, una madre católica de siete hijos, se han centrado en su fe y en su vida familiar. Varios medios se han centrado en su pertenencia al grupo carismático ecuménico People of Praise (Pueblo de Alabanza), fundado en South Bend, Indiana, en 1971.

Esta línea crítica, dijo Chaput, es un “presagio de futuros ataques contra la misma Iglesia y contra cualquier católico que sostiene [con la Iglesia] un testimonio moral”.

 

Barrett estuvo al foco mediático durante sus audiencias en 2017 ante el Senado, cuando fue nominada por Trump para una de las cortes de apelaciones de Estados Unidos. En ese proceso la senadora demócrata Dianne Feinstein dijo que “el dogma vive fuertemente” en Barrett y “eso es una preocupación”.

 

El arzobispo indicó que la “preocupación” de Feinstein es una “vulgaridad del estilo del que no sabe nada” y precisó que la senadora “está difícilmente sola en su intolerancia”. “El desdén por convicciones religiosas vigorosas, especialmente las católicas, es un virus que está dando vueltas”, escribió Chaput.

“Parece infectar a un número de senadores demócratas, incluyendo a la senadora Kamala Harris, colega de Feinstein en California y candidata a la vicepresidencia”, continuó. Los comentarios de Feinstein “nos ayudan a ver claramente cómo algunos de nuestra clase política ahora ven a los católicos que son más que católicos ‘de nombre’ en su fe”, agregó.

 

Cualquier católico bautizado es, técnicamente, católico sin importar sus acciones, precisó el prelado y advirtió que esto “a los ojos del partido Demócrata” parece no ser un problema. “Si te fotografían con las cuentas del rosario en oración es incluso mejor”, continuó y destacó que se admite la afiliación religiosa siempre y cuando no haya una adhesión doctrinal.

“Pero si eres el tipo de católico que busca disciplina en la vida considerando las creencias católicas sobre el matrimonio y la familia, la libertad religiosa, el sexo y el aborto. Bueno, ese es un tema distinto”, continuó y lamentó que el católico republicano Dan Lipinski perdió su escaño en elecciones primarias a principios de este año, debido principalmente a su postura provida. “Los católicos en este país han pasado más de medio siglo luchando por un lugar en el espacio público estadounidense. El coste ha sido alto”, subrayó Chaput.

 

El arzobispo cuestionó a quienes “posicionan a católicos que disienten como ‘estadounidenses populares’ y a los católicos que sí creen como ‘extremistas’”, ya que esto es ahora “una técnica común y deshonesta en la guerra cultural” así como “una afrenta particular al libre ejercicio de la religión”.

Chaput indicó que la actual “hostilidad hacia los que apoyan la enseñanza católica” no debe ser solo una preocupación para los católicos en Estados Unidos sino también “para cualquiera que valore la Primera Enmienda”. “Si los ataques a las creencias son un estándar para impugnar a nominados a jueces hoy, mañana serán usados en el resto de nosotros que defendemos las enseñanzas de nuestra fe”, destacó el arzobispo. “Esto pone en riesgo los derechos de muchos más estadounidenses que nunca serán nominados a corte alguna”, señaló el arzobispo emérito de Filadelfia.

 

Traducido por Walter Sánchez para Aciprensa (CNA).

lunes, 7 de septiembre de 2020

Culto y cultura

 


Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Católicos-on-line, setiembre 2020

Elon Musk, el multimillonario que fabrica los coches eléctricos Tesla, ha decidido llamar a su hijo X AE A-12. Ignoro como llamarán en la intimidad a un niño que tiene esa fórmula por nombre. No es la primera vez que oigo nombres extraños aplicados a personas. Recuerdo aquella señora en Panamá que había sido bautizada como UsMaila, aludiendo al servicio de correos norteamericano o quizá a un progenitor desconocido que trabajaba allí. Sin embargo, lo del hijo de Musk, bate todas las marcas y tiene otras raíces. No es incultura, es premeditación e incluso me atrevo a decir, con un poco de humor, que es alevosía.

 

Esta anécdota me ha hecho pensar en el filósofo italiano Benedetto Croce (muerto en 1952), que, siendo ateo confeso, decía: “no podemos no llamarnos cristianos”. En aquella época, en el mundo occidental en general, se era sociológicamente cristiano, incluso aunque se fuera ateo o rabiosamente comunista. Hoy, en cambio, como dice el periodista Silvio Brachetta, “no podemos no llamarnos ateos”. Si San Pablo, en el famoso discurso al pie de la Acrópolis de Atenas, dijo que “en Dios vivimos, nos movemos y existimos”, hoy la sociedad en general ni vive, ni se mueve ni piensa en Dios. Del mundo sólido, en el que teníamos los pies bien asentados y sabíamos con certeza qué era verdadero y qué era falso, qué era bueno y qué era malo, se pasó al mundo líquido del que habló el filósofo polaco Zygmunt Bauman, donde el suelo se hundía bajo los pies y lo único cierto que había era que nada era cierto. Pero incluso eso ya es historia, es pasado.

Ahora vivimos en un mundo gaseoso, peor que el líquido, en el cual al menos se podía nadar; el mundo de hoy es voluble, evanescente, e impregnado de gases tan letales como la ideología de género. La dictadura del relativismo del mundo líquido ha dado paso a la dictadura del progresismo del mundo gaseoso, en la que incluso lo políticamente correcto evoluciona tan rápidamente que hasta las viejas feministas de antaño son acusadas hoy de reaccionarias porque defienden que es la biología lo que define qué es una mujer. Y los políticos en general, especialistas en cambios de chaqueta, tiene que hacer un enorme esfuerzo por no quedarse al margen del frenético ritmo de los cambios.

 

Este mundo de gases venenosos y de dictadura progresista es el mundo sin Dios y ésta es la cultura que el ateísmo produce. Porque, no hay que olvidarlo, “cultura” viene de “culto”. Según el tipo de Dios al que se adora, se produce una u otra cultura. El “no Dios” al que adoran los ateos está produciendo esta “no cultura”, o mejor dicho esta cultura de la dictadura del progresismo.

 

Cuando mis antepasados se refugiaron en las montañas de Asturias o de los Pirineos y decidieron plantarle cara al islam que les había expulsado de sus tierras, lo hacían porque querían seguir adorando al Dios de sus mayores y también porque querían seguir teniendo la cultura que se desprendía de ese culto. Desde Covadonga hasta Granada, pasando por Calatañazor y las Navas de Tolosa, aquellos hispanos, con sangre íbera, celta, romana y visigoda en sus venas, luchaban por su culto y por su cultura. Tenían fe, pero incluso si no la hubieran tenido habrían luchado igual porque habían comprendido que sin el culto no hay cultura y que ésta se pierde cuando se pierde aquél.

 

Por eso hoy hay que volver a luchar -sin la violencia medieval- por el culto y por la cultura. Si quieres un mundo libre sin dictaduras relativistas o progresistas, si quieres que la democracia no esté dictada por los que mueven los hilos de los más poderosos medios de comunicación, si quieres que los auténticos derechos humanos (y no los inventados) sean respetados, entonces vuelve a Dios. Incluso si no tienes fe pero quieres la cultura sólida que se desprende de la fe, vuelve a la Iglesia. Se me podrá objetar que si no se tiene fe no se puede ir a Misa. Manuel de Falla, mientras escribía Noches en los Jardines de España o El sombrero de Tres Picos, participaba en Granada en la “Tertulia del Rinconcillo”, a la que iba entre otros García Lorca. El sabio maestro les decía que volvieran a ir a misa y cuando ellos le objetaban que cómo iban a ir si habían perdido la fe, él les contestaba que a rezar se aprende rezando y a creer en Dios se aprende queriendo creer en Dios.

 

Si te asfixian los gases venenosos de esta cultura que ya no es ni siquiera líquida y tienes algo de fe aún, pídele a Dios que te la aumente y vuelve a la práctica religiosa. Si no tienes ya nada de fe, pero esto en lo que se está convirtiendo el mundo no te gusta, dirígete al Dios desconocido y reza aquella oración del buen ateo: “No sé si existes, pero si existes, dame el don de la fe”. Como nuestros antepasados, si quieres que en el mundo haya una cultura digna de ese nombre lucha por que haya un culto digno de ese nombre, un culto dirigido al Dios del amor y no al becerro de oro.

jueves, 3 de septiembre de 2020

LA IGLESIA DENUNCIÓ

 


que un grupo de mapuches usurpó un refugio eclesiástico


Por Andrés Klipphan

Infobae, 3 de Septiembre de 2020

 

 

En el marco de las usurpaciones registradas en la localidad de Villa Mascardi, en Río Negro, un grupo mapuches, que ya intrusó un predio del Parque Nacional Nahuel Huapi, tomó tierras y cabañas que pertenecen al Obispado de San Isidro. El campamento recreativo Hueche Ruka (casa de jóvenes) era utilizado por grupos eclesiásticos, escuelas, y grupos de boy scauts. También por docentes y alumnos de la zona. Con esta acción protagonizada por la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu, liderada por la “machi” Betiana Colhuan -de 19 años-, las hectáreas tomadas llegaron a 60 en una de las zonas turísticas de mayor belleza de la provincia. El Obispado de San Isidro, a cargo de monseñor Oscar Vicente Ojea, ya realizó la denuncia judicial y el religioso, en persona, se reunió con funcionarios nacionales que llevan adelante las negociaciones para destrabar el conflicto que ya derivó en la formación de 47 expedientes por usurpación, vandalismo y hasta la quema de estancias, campos y materiales de trabajo como tractores y camiones.

 

“Queremos dejar en claro que la acción penal que realizamos no es porque tenemos animadversión con los mapuches. Solo queremos recuperar lo que nos usurparon, no importa quiénes sean. Queremos dar certeza que hicimos una denuncia por usurpación. Este lugar ya había sido saqueado e incendiado. Ahora directamente lo tomaron. Por eso judicializamos el tema. Monseñor Ojea decidió no hacer declaraciones sobre el tema y dejamos todo el tema en manos de la justicia”, confirmaron desde la sede el Obispado de San Isidro a Infobae.

 

También aclararon que el área fue intrusada el 1° de abril, pero tuvieron noticias del hecho cuando días pasados la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu dio a conocer a través de las redes sociales que habían tomado el “control territorial del territorio lindero conocido como Hueche Ruka que estaba en manos del Obispado Católico de San Isidro”, justificando su accionar con la siguiente amenaza: “Continuamos así el legado de nuestros futakecheyem, manteniendo nuestra conciencia clara en el marco de resistencia y control territorial hasta expulsar al winka intruso de nuestro territorio”.

 

 

El grupo de mapuches violentos y encapuchados, también instaron “a seguir recuperando territorio sin negociar, ni transar, comprendiendo que la única opción es la autodefensa y el control territorial”.

 

Infobae pudo confirmar que monseñor Ojea se reunió con funcionarios del gobierno de Alberto Fernández que desde hace tres meses abrieron una mesa de negociación para intentar destrabar de manera pacífica el conflicto que desde hace años esa comunidad mapuche mantiene con otros habitantes de la zona, que han denunciado incendios y otros hechos violentos protagonizados por el grupo liderado por la “machi” -la jefa espiritual- Betiana Colhuan.

 

La joven de 19 años es prima de Rafael Nahuel, muerto durante el desalojo del 25 de noviembre de 2017 en la primera toma realizada en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Los vecinos y pobladores de la zona la señalan como a la instigadora del grupo de violentos que incendian cabañas y toman predios, como el perteneciente a la Iglesia.

 

Infobae pudo saber que la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu no está viviendo en ese predio, sino que allí cría a parte de los animales que utilizan, como caballos, cabras y ovejas. El asentamiento principal sigue estando en el Parque Nacional.

 

Uno de los hombres del Gobierno que habló con el obispo de San Isidro le informó que la intención de la Casa Rosada y de la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, es llegar a un consenso con el grupo mapuche más radicalizado de la zona sin llegar a la violencia, como ocurrió durante la gestión de Patricia Bullrich al frente de esa cartera.

 

“Las negociaciones están encaminadas, aunque son lentas porque en el camino hay muertos y eso no se olvida”, le escucharon decir al funcionario nacional. Desde la iglesia, en cambio, le aseguraron que los abogados que representan al Obispado seguirán impulsando la denuncia por usurpación contra los mapuches y explicaron que el predio, que supo ser lugar de descanso y recreativo para estudiantes de escuelas primarias y secundarias, desde hacía un tiempo estaba desocupado porque “el lugar se había vuelto muy inseguro por los constantes ataques”.

 

Cansados por esta escalada de violencia, vecinos de Villa Mascardi publicaron en redes sociales una carta abierta al presidente Fernández para expresarles su “cansancio” por los “saqueos e incendios” de los que son víctimas y expresar su disconformidad por no haber sido incluidos “en la mesa de negociación que entabló el gobierno nacional con un grupo de personas que se autoproclamaron miembros del Lafken Winkul Mapu, una supuesta comunidad mapuche que llamativamente no está registrada como tal en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), ni en el Consejo de Desarrollo de las Comunidades Indígenas (CoDeCI), y que en los últimos días anunció su avance en la toma de tierras en el campamento Hueche Ruca, que hace más de 60 años pertenece al Obispado Católico de San Isidro”.

 

Funcionarios vinculados a la mesa de negociaciones le confirmaron a Infobae que efectivamente la comunidad liderada por la “machi” Betiana Colhuan no está registrada en el INAI. “Se les ofreció hacerlo, pero ellos no aceptaron porque no reconocen Estado, fronteras ni banderas”, explicaron.

 

El nuevo predio usurpado por integrantes de la comunidad del Lafken Winkul Mapu y perteneciente a la Iglesia argentina tiene una historia de décadas. Desde 1963, año en que se inauguró la primera cabaña, albergó, hasta hace muy poco tiempo, a grupos de jóvenes de manera ininterrumpida. Entre 1961 y 1962 un cura párroco de San Isidro, Aníbal Coerezza, y un grupo de laicos encabezados por el matrimonio Traverso, construyeron la primera etapa de la cabaña ahora vandalizada.

 

El 22 de septiembre de 2016, a los 88 años falleció el presbítero Coerezza, fundador además de la parroquia Nuestra Señora de la Paz, ubicada en Olivos. Fue el mismo monseñor Ojea, quien ahora denunció la usurpación del predio que con sus manos supo construir el sacerdote, el que despidió sus restos que descansan en el Cementerio sacerdotal, ubicado en la Casa de Ejercicios Espirituales Monseñor Antonio María Aguirre, de la localidad bonaerense de Victoria.

domingo, 23 de agosto de 2020

Encuentran carta manuscrita de Don Bosco

 

 de hace 135 años

(ACIPrensa/InfoCatólica) 22-8-20


El jueves 20 de Agosto, la Inspectoría Salesiana del noreste de Brasil, a través de la Agencia Info Salesiana dio a conocer que entre los documentos del Archivo Inspectorial provincial en la ciudad de Recife, se encontró uno «realmente precioso, una misiva fechada 30 de septiembre de 1885, que está guardada en una teca (píxide litúrgico)».

 

Este manuscrito forma parte de las Memorias Bibliográficas de San Juan Bosco, Volumen XVII, Cap. XXII, pg. 622.

 

«Esta reliquia se añade a otras extraordinarias, que nuestra Inspectoría conserva con particular cariño, como el cáliz y la patena usada por Don Bosco, símbolos de la fuente primaria de toda su actividad educativa; una estola sacerdotal, símbolo de su vocación y santidad vivida hasta el último respiro a favor de los jóvenes; y ahora la carta que revela el empeño misionero de su obra que por la Divina Providencia nos ha llegado», explicó la agencia.

 

Este es el contenido del manuscrito:

 

«Queridísimo P. Giordano,

 

Con gran placer los compañeros y yo hemos recibido tus cartas, y las hemos leído en estos ejercicios espirituales. Estos escritos serán siempre gratos cuando los envíes. Tendrás seguramente no pocas dificultades al iniciar una misión tan extensa como la de San Pablo, ¿no es verdad?

 

Tú tienes por lo tanto que ocuparte para buscar compañeros y encontrar vocaciones. Me aseguran que estas son muy raras; por lo tanto, si logras descubrir alguna, deberás hacer cualquier esfuerzo y cualquier gasto pecuniario que nos sea posible para lograrlo.

 

Aquí nosotros tenemos muchos, sin embargo, si pudieras enviarnos algunos cientos sería un placer, y nosotros intentaremos instruirlos y enviártelos nuevamente, de manera que puedan ayudarte en las misiones hasta el Mato Grosso.

 

En los próximos ejercicios o en otras ocasiones en las que podrás hablar a nuestros hermanos, les dirás que yo estoy informado que la mies es mucha y el número de operarios escaso, pero nosotros rezaremos y la ayuda de Dios no nos faltará para proveernos de todos aquellos que sean necesarios.

 

Estoy aquí en San Benigno con 160 novicios que hacen sus ejercicios para emitir los votos. Los predicadores son el padre Francesia y el padre Lemoyne, que diversas veces me han hablado de ti y de tus compañeros.

 

Es el mismo número que la tanda anterior, si bien los ahora inscritos iniciarán la próxima semana su año regular de noviciado.

 

Adiós, mi siempre querido P. Giordano, sé cuidadoso con la santidad. El Señor te bendiga, bendiga a aquellos hermanos nuestros que trabajan duro y ganan muchas almas para el cielo. Saludos a todos de parte mía y les dirás a ellos que cada día en la Santa Misa rezo a Jesús y María para que nos ayuden a ganar muchas almas y a ser todo un día, felices en el tiempo y en la bienaventurada eternidad, Amén.

 

Todos nuestros hermanos te saludan y rezan por ti. Ustedes recen sin cesar por los suyos.

 

S. Benigno, 30 septiembre 1885.

 

Con cariño tu amigo en Jesucristo

 

P. GIOV. BOSCO».

sábado, 8 de agosto de 2020

ROMA NO REHABILITÓ AL FUNDADOR DE SCHOENSTATT

 


 

Por Marcos Oliver

Infovaticana, 04 agosto, 2020

Roma no permitió que el fundador de Schoenstatt, padre José Kentenich, volviera a dirigir el movimiento, revela el vaticanista Sandro Magister citando una carta de 1982 del entonces prefecto para la Doctrina de la Fe, cardenal Ratzinger de 1982.

 

La imagen de Kentenich, cuya causa de beatificación se lleva a cabo en la diócesis alemana de Tréveris,  sufrió un duro golpe a raíz de un informe de la académica italiana Alexandra von Teuffenbach publicado el 2 de julio en el blog Settimo Cielo, del propio Magister, y en el periódico alemán Die Tagespost, en el que se revela denuncias de abusos de poder y sexuales contra Kentenich que se remontan a mediados del siglo XX.

 

Von Teuffenbach se basa en documentos recientemente abiertos al público del pontificado de Pío XII y a los hallazgos del teólogo jesuita Sebastiaan Tromp, que realizó una visita apostólica a la Familia de Schoenstatt a pedido de la Santa Sede, informa ACI Prensa.

 

 

Von Teuffenbach, experta en historia de la Iglesia, presentó supuestos diálogos de contenido sexual que habrían ocurrido entre el funfador e integrantes del Instituto de las Hermanas de María de Schoenstatt antes de la visita apostólica del P. Tromp, así como una carta en la que se denuncia “abuso sexual”.

 

Kentenich fundó Schoenstatt en 1914, pero en 1951 el Vaticano ordenó una visita apostólica a la Familia de Schoenstatt y envió al fundador a Estados Unidos. Hasta 1965, tres años antes de su muerte, el sacerdote no pudo regresar a Alemania y reunirse con la Familia de Schoenstatt.

 

El padre Juan Pablo Catoggio, presidente de la Presidencia General de Schoenstatt, reaccionó a las informaciones asegurando que en 1965 “los decretos que lo separaban de su fundación fueron revocados, y la causa del fundador fue devuelta a la Congregación de los Religiosos de la época. De esta manera pudo asumir una vez más su posición de fundador en la Obra de Schoenstatt. De hecho, con esto se invalidó también la acusación de abuso de poder”.

 

Pero no parece ser así, a juzgar por la carta de Ratzinger que ha desenterrado Magister. En ella, el propio Ratzinger afirma que “la Congregación [para la Doctrina de la Fe] no es de la opinión de que las aclaraciones que el visitador hizo entonces a la doctrina y a la actividad del padre Kentenich, hayan sido un desagradable error y se hayan basado en informaciones erróneas. En la sesión del Santo Oficio del 29 de octubre de 1965 no se anuló ninguna de las anteriores decisiones del Santo Oficio que se referían a la doctrina, la actividad y la persona del padre Kentenich; simplemente no se insistió para que el padre Kentenich, al haber regresado a Roma desde Estados Unidos sin el permiso de la Congregación, sino solo sobre la base de un telegrama interpretado en forma errónea, tuviera que retornar”.

 

De hecho, sigue la carta, Doctrina de la Fe “le dio el permiso de incardinarse en la diócesis de Münster, pero con la condición de que el padre Kentenich no ingresara al instituto secular de los sacerdotes de Schönstatt y no asumiera la dirección de la obra de Schönstatt”.